sábado, 4 de mayo de 2013

La nueva clasificación racial (I)


Toda verdad pasa por tres etapas. Primero, es ridiculizada. Segundo, es combatida. Tercero, es aceptada como evidente.
(Arthur Schopenhauer).


NOTA: Este artículo ha sido traducido a otros idiomas. Pinchar aquí para acceder a la versión en inglés. Aquí la versión en polaco.
  

Durante mucho tiempo, siguiendo el criterio de antropólogos físicos y nordicistas anglosajones y alemanes principalmente, la división de las "subrazas" europeas fue la que sigue:

 Nórdica: Alta estatura, piel sonrosada, constitución atlética, nariz recta, mentón bien modelado, dolicocéfala, cabello y ojos claros.

• Dálica o fálica: Alta estatura, constitución robusta y pesada, piel rosada, cabello rubio o claro, ojos claros (azules, grises o verdes), cráneo de dolicocéfalo a braquicéfalo, boca grande y labios finos.

 Dinárica: Estatura alta o media, piel castaña, constitución delgada, nariz aguileña, braquicéfala, cabello y ojos oscuros.

 Alpina: Estatura media, piel clara, constitución pesada, braquicéfala, cabello castaño, ojos castaños o claros.

 Báltico-Oriental: Estatura media o baja, piel clara, constitución fuerte, braquicéfala, cabello y ojos claros.

 Mediterránea: Estatura baja, piel morena, constitución grácil, nariz recta, rasgos regulares, dolicocéfala, cabello y ojos oscuros.

A principios del siglo pasado, estos rostros eran considerados "nórdicos" sin más, cuando está muy claro que no forman un grupo homogéneo antropológicamente. En su día los agruparon para ir poniendo orden en las bases de la joven raciología, hoy estamos ya en condiciones de saber en qué consisten las notables diferencias entre estos tipos.

Esta clasificación está obsoleta. No iban mal encaminados quienes la elaboraron, pero como era de esperar después de un siglo, se ha superado. El gran salto se lo debemos esencialmente a tres factores:

• El avance de la globalización y de la tecnología, gracias al cual tenemos fácil acceso a fotografías, de alta calidad y a todo color, de personas y etnias del mundo entero, un lujo indescriptible con el que los antropólogos  físicos de principios del siglo pasado (quienes debían conformarse con una oferta fotográfica muy limitada y en blanco y negro) difícilmente hubieran podido ni soñar. Era lógico que el mayor acceso a los rasgos antropológico-físicos que esto trajo, trajese también tarde o temprano una actualización de la caduca clasificación racial.

• El avance arrollador de la genética los últimos años gracias a la investigación de los linajes humanos, tanto paternos como maternos, de etnias del mundo entero, y a su distribución en haplogrupos. Este proceso sigue avanzando, ya que, entre otras cosas, se está trabajando para sacar haplogrupos del cromosoma X.

• La larga, valiosa y monumental investigación de mi compañero Valg en el campo de la antropología física [1] y su contrastación minuciosa con datos científicos procedentes del campo de la genética (que ha profundizado en los orígenes de las diversas comunidades étnicas humanas, distinguiendo linajes genéticos), de la paleoantropología (que investiga los rasgos antropológico-físicos de los hombres prehistóricos), de la arqueología  y de la prehistoria. Gracias a este trabajo, que sigue avanzando a día de hoy, Valg ha podido separar los componentes presentes en las mezclas modernas, aislar los rasgos originarios y remontarse finalmente a las razas primigenias olvidadas: mucho antes de encontrar fotografías de especímenes puros de determinada raza, Valg ya tenía en mente un cuadro con la imagen que buscaba. Este trabajo, que supera a todos las anteriores y sienta la antropología física y la raciología sobre bases totalmente nuevas y mucho más sólidas, lo ha llevado a descubrir que:

- Lo que antaño se llamaba raza nórdica es una mezcla de nordico-blancos y  nordico-rojos, algo armenizados y/o, en menor proporción, mongolizados.

- La llamada "raza mediterránea" es una mezcla de nordico-rojos, arménidos, nordico-blancos, cónguidos en mínima proporción y en ocasiones mongólidos en mínima proporción.

- La "raza dinárica" es una mezcla de nordico-blancos y arménidos puros (lo que Günther llamó "armenoides"), generalmente con influencias nordico-rojas.

- La "raza alpina" es una mezcla de nordico-rojos, mongólidos y generalmente, en menor medida, nordico-blancos y arménidos.

- La "raza báltico-oriental" es una mezcla de nordico-blancos, nordico-rojos y mongólidos.

- Las "razas europeas" son tres: la raza nordico-blanca, la nordico-roja y la arménida.

La más reciente genética de poblaciones, por su parte, habla de que los europeos modernos descendemos de tres conglomerados de pueblos distintos, lo que viene a confirmar, más que a desmentir, la nueva clasificación racial:

- WHG (cazadores-recolectores occidentales, por sus siglas inglesas). La población indígena de Europa. Se correspondería especialmente con la raza nórdico-blanca.

- ANE (antiguos eurasiáticos del Norte). Invasores del Mesolítico y posterior. Se corresponderían especialmente con la raza nórdico-roja.

- EEF (granjeros europeos tempranos). Introdujeron la agricultura en Europa. Se corresponderían especialmente con la raza arménida.

No se ha escrito este artículo para fomentar divisiones ni discriminaciones, ni para catalogar desalmadamente al ser humano como si fuera un ente mecánico o un animal de ganado, sino para comprender mejor la biodiversidad de la que somos portadores, la necesidad de preservarla y multiplicarla y qué es lo que significa, además de para afinar el instinto racial con vista a una selección de los mejores genes y a que la gente piense más en términos de herencia biológica y de sabiduría reproductiva. Esto es especialmente importante cuando la inmensa mayor parte de las personas tiene muy erosionado el instinto racial, cuando Occidente está sufriendo un proceso de invasión y colonización agresivas que amenaza con ahogar su valiosa y rica biodiversidad genética autóctona para siempre, y cuando la degradación biológica traída por la civilización (sustancias nocivas, hábitos perjudiciales, mala alimentación, sedentarismo, disgenesia, ausencia de selección natural) está haciendo que Occidente pida a gritos nuevos sentimientos identitarios de carácter gentilicio. Por tanto, es necesario dejar claro que si se tocan estos temas es porque creemos sinceramente que un día contribuirán a la fortaleza de nuestra Civilización Occidental, de la "raza blanca", que vive en su seno y es la base de la misma, y de toda la humanidad. Lo que se trata aquí es, ni más ni menos, la historia de nuestra sangre. De manera que quien piense que somos todos iguales o que todo esto son majaderías, no está obligado a seguir leyendo. No nos interesa convencer, sino aportar el material mediante el cual personas con una mente lúcida puedan convencerse a sí mismas si lo creen oportuno.

Para finalizar esta introducción, es aconsejable profundizar en morfopsicología, es decir, en analizar la psicología de una persona a partir de sus rasgos físicos, especialmente los del rostro. Se encontrará que las razas puras, teniendo rasgos particulares, tienen también una psicología colectiva particular, cosa que cuadra perfectamente con el hecho de que la configuración cerebral se herede genéticamente.



RASGOS A ANALIZAR

A fin de ir familiarizando al lector con algunos términos, introduciendo también conceptos que generalmente han sido ajenos a la mayoría hasta ahora, quiero explicar por encima qué importancia tienen algunos de los rasgos que analizaremos.

 Constitución: No se presta atención tanto a si un individuo está delgado, obeso o musculoso, como a la configuración de su esqueleto, a su "chasis" y a su tendencia natural a ser delgado, obeso o musculoso. En lo que a las tres razas se refiere, la más corpulenta es, con diferencia, la nordico-roja. La arménida es la de constitución grácil, y la nordico-blanca ocupa una intermedia constitución atlética. Durante el Paleolítico, la anchura esquelética fue seguramente mayor en todas las razas debido a la alimentación fuertemente mineralizante. 

 Ojos: El color de los ojos viene dado por los niveles de melanina, producida por los melanocitos del iris. Los tipos "puros" de ojos son los marrones oscuros casi negros, los marrones, los grises blanquinosos y los azul-oscuro. El verde es realmente marrón despigmentado por mezclas con tonalidades claras, mientras que el azul-celeste "luminoso" es mezcla entre los grises blanquinosos y los azul-marinos (sin contar el rosa y rojo de los albinos, que no son una raza).

Dos (seguramente más, aunque no se conocen) son los genes que influyen en la pigmentación del iris: el HERC2 y el OCA2. El gen OCA2 codifica/sintetiza una proteína que transporta tirosina (un aminoácido precursor de la melanina) y por tanto regula la cantidad de melalina en el iris. (OCA2 muy activo=mucha melanina: ojos oscuros. OCA2 poco activo=poca melanina: ojos verdes). Una mutación en el HERC2 (gen adyacente al OCA2 y regulador de su actividad), es lo que desconecta/inactiva totalmente el mecanismo del OCA2, impidiendo su manifestación y produciendo el color claro en el iris del ojo, debido a la ausencia de melanina.

¿Cómo se produce el color azul? En los ojos marrones, la luz es absorbida por la melanina de las capas externas del iris. Pero en los ojos azules, las capas externas no tienen melanina o tienen muy poca, de forma que la luz pasa a las capas internas, donde es dispersada por las proteínas de tal modo que, al reflejarse de vuelta por el iris, da un color azul. Este es el mismo fenómeno óptico que hace que el cielo parezca azul. Los colores intermedios entre marrón y azul (como el pardo, el ámbar o el verde) responden tanto a la mayor o menor cantidad de melanina involucrada en el proceso, como a la cantidad y el tamaño de las proteínas en el interior del ojo.

Una mirada atenta al iris de los ojos de una persona puede ser casi tan reveladora como sus rasgos faciales a la hora de apreciar sus aportes raciales. Ninguno de estos ojos es de un color "puro", sino que constituyen mezclas entre colores. Los componentes "puros" presentes en la mezcla de estos ojos son la eumelanina color café, el azul marino y el gris claro, en proporciones variables.

Naturalmente, también prestaremos atención a la forma de las cuencas oculares, de los arcos superciliares, al tamaño de los ojos, a su forma y a la distancia entre ambos.

 Nariz: La nariz dice mucho de la adaptación al medio de una raza. Por ejemplo, tanto en el caso de los nordico-blancos como de la raza nordico-roja (con leves diferencias entre ellos) su nariz ―grande en comparación con mongólidos y variedades negroides, y pequeña en comparación con arménidos― está adaptada a calentar el frío aire glacial en las fosas nasales antes de meterlo en los pulmones. En el caso de los arménidos, sus enormes narices les servían para meter más oxígeno en los pulmones en un entorno enrarecido como el aire de las montañas, ya que Valg considera que la raza arménida se formó en zonas montañosas (por ejemplo, en cordilleras como Haraz, Zagros, Taurus, Alborz o en torno al Cáucaso). Otra teoría plausible es que les venía bien para humedecer el seco aire del desierto y filtrar las partículas de polvo antes de meterlo en los pulmones, pero el clima del planeta era distinto cuando surgieron los arménidos (durante la glaciación de Würm), y sus zonas (Próximo Oriente) no eran desérticas en aquella época. En cambio, las razas "negroides", que no tienen necesidad de calentar ni humedecer el aire antes de introducirlo en los pulmones porque el aire de la selva ya está caliente y húmedo, tienen narices planas con grandes agujeros, reducidas a la mínima expresión.

 Orejas: Aquí describiré los tipos "puros", pero hay que tener en cuenta que en las mezclas se producen muchas variaciones, como orejas muy separadas de la cabeza, con lóbulos demasiado grandes, con las puntas apuntando para afuera, etc.

 Dentadura: La configuración de la dentadura está muy relacionada con la configuración craneomandibular, que influye decisivamente en el cerebro y es a su vez es el resultado de la adaptación dietética. El origen de la dentadura humana se encuentra en simios frugívoros con gran diferencia de tamaño y forma entre dientes (caninos y molares muy desarrollados, incisivos menos desarrollados). Con el uso de herramientas para descuartizar la caza y cortar la carne (y con el tiempo, asarla, "predigiriéndola" y haciéndola más blanda y asequible) las muelas y caninos perdieron protagonismo a favor de los incisivos. Esto se tradujo en una "igualación" de la dentadura y una distribución más uniforme de la fuerza de masticación, que a su vez permitió desarrollarse al cerebro al liberarlo de la "jaula" de músculos masticadores. Por tanto, se debe prestar atención a la diferencia de altura entre diente y diente, pero también a la forma del arco dental (por ejemplo, un mordisco en forma de U, de C o de V) y a si los dientes crecen angulados hacia afuera, verticalmente o tendentes a angularse hacia dentro.

 Piel: Todo el mundo sabe que la melanina es el pigmento responsable de oscurecer piel, ojos y cabello entre otras muchas cosas, pero aquí seremos más específicos: vamos a manejar los conceptos menos conocidos de eumelanina y feomelanina.

- La eumelanina es el conocido pigmento oscuro al que se suele referir la gente cuando habla de "melanina". Se encuentra en piel, ojos y cabello, es la melanina más abundante y tiene dos variedades, negro y café. En el cabello, la eumelanina produce colores como el gris (pequeñas concentraciones de eumelanina negra o café, ausencia de otros pigmentos), el negro (altas concentraciones de eumelanina negra), el café (altas concentraciones de eumelanina café), el rubio (bajas concentraciones de eumelanina café, ausencia de otros pigmentos) o mezclas entre estos tipos (los diversos tonos castaños, con o sin canas, etc.).

- La feomelanina se encuentra en piel y cabello, y abunda especialmente entre la gente de piel no gruesa ("cutis fino", que diríamos). Este pigmento otorga un color de rojo a rosa, que se manifiesta en un entorno con poca o nula presencia de eumelanina. Las mayores concentraciones de feomelanina se dan en los labios, los pezones, el glande, el interior del prepucio, boca y vulva de los individuos de influencia nordico-roja, con lo cual sobra describir las connotaciones psicológicas sensuales que tiene una visión de tejidos con este pigmento (tendrá que ver con la tendencia del clero cristiano a estigmatizar a las pelirrojas en tiempos antiguos). La feomelanina alcanza altas cotas en los cabellos de la gente pelirroja y en las zonas sonrosadas, o con tendencia al sonrojamiento, de las personas de facciones claras ―no sólo entre europeos y descendientes, sino también entre bastantes individuos de Asia Oriental que portan en su sangre algo de genética nordico-roja. Como curiosidad, en África hay lejanos vestigios (en Camerún hay etnias con altísimas cotas de linaje R1b, escindido del tronco principal hace 15.000 años y mezclado con la población autóctona) nordico-rojos que se manifiestan en una ligera tendencia al granate en la piel negra de muchas etnias, así como en sus rasgos faciales. En el cabello, los altos niveles de feomelanina producen un color naranja, descendiendo con mezclas hacia el color fuego (mezcla con rubio puro), el rojo (mezcla con negro) o el más común castaño-rojizo (de todo un poco).

- Un gen que manejaremos aquí será el del MC1R. El MC1R es clave en regular el color de cabello y piel en los mamíferos, particularmente rigiendo la producción de eumelanina. Se cree que las mutaciones en el gen MC1R son las responsables de producir el pelo rubio. Es el primer paso evolutivo de adaptación del pelo a un entorno ártico. El paso siguiente a esa despigmentación de eumelanina es una re-pigmentación, pero esta vez con feomelanina, que es lo que les pasa a los pelirrojos.

¿Cómo se desarrolló la piel clara, y por qué? La piel clara es una adaptación a la menor fuerza del Sol en condiciones árticas, así como a la reducción de la superficie de la piel expuesta al Sol, debido a la necesidad de abrigarse con pieles de animales para protegerse del frío. En una climatología nórdica, la melanina de una piel oscura no deja pasar suficiente luz solar, imprescindible para catalizar la producción de vitamina D (fortaleza del esqueleto, sistema inmunológico, huesos de la madre y del feto). Es por ello que, en climas árticos, razas como la cónguida sólo pueden sobrevivir si tienen una dieta muy completa y abundante, además de luz solar en abundancia. En caso contrario, la situación les produce deficiencia de vitamina D: debilidad, descalcificación y/o deformidad de los huesos, raquitismo e interrupción del crecimiento en los niños, osteoporosis, fracturas óseas, predisposición a la desnutrición y derrumbamiento del sistema inmunológico. Las razas oscuras necesitan cantidades muy intensas de luz solar (y/o una dieta muy completa) para producir cantidades suficientes de vitamina D, mientras que las razas claras se las arreglan con menos luz.

Éste es el motivo por el que las autoridades sanitarias tanto de Canadá como de Estados Unidos [2], han recomendado a las personas de piel oscura ―principalmente negros y latinoamericanos mestizos, pero también a muchos individuos morenos procedentes del sur de Europa― que, entre Otoño y Primavera, cuando la luz solar es más débil, consuman diariamente entre 1000 y 2000 IU (unidades internacionales) de vitamina D. La piel perpetuamente oscura es desventajosa en cualquier lugar que no sea una zona soleada y calurosa.

 Cráneo: El cráneo alberga el cerebro, y por lo tanto su morfolofía incide directamente en la configuración cerebral y en el desarrollo mayor o menor de ciertos sectores y capacidades mentales. Hablaremos por un lado de curvooccipitalia y planooccipitalia (es decir, la forma de la parte posterior del cráneo: parietal y occipital) y por otro lado de dolicocefalia, braquicefalia y mesocefalia (la proporción entre la longitud del cráneo y su anchura).

Diferencia entre el cráneo braquicéfalo (izquierda) y el dolicocéfalo (derecha) vistos de perfil y desde arriba. Ver el cráneo de perfil no basta, ya que sólo revela si es planooccipital (occipital aplanado) o curvooccipital (occipital prominente). Sólo verlo desde arriba revela con seguridad su tipo craneal. Nótese que el dolicocéfalo no se caracteriza únicamente por ser largo, sino que su ilusión de longitud se ve aumentada por la estrechez de sus sienes (los huesos temporales) en comparación con la redondez del braquicéfalo, más ancho y de sienes más abultadas (huesos temporales más desarrollados). A los cráneos intermedios entre ambos tipos se les denomina mesocéfalos.

 Perfil: La evolución del perfil humano comenzó a partir de un modelo primitivo con hocico y sin frente. Se considera como antepasados de los hominoideos a mamíferos gráciles como el Plesiadapis, el Smilodectes o, ya más en la dirección simiesca, el Aegyptopithecus. Según se fue entrando en la fase homínida, ese "hocico" primitivo (el prognatismo subnasal o proyección frontal de las partes inferiores del rostro) fue retrocediendo, el perfil se fue enderezando, apareció la frente y se fue asentando poco a poco la verticalidad del rostro (ortognatismo). Se considera que los rasgos propios de un perfil evolucionado, alejado del origen simiesco, son una frente vertical, alta y abombada, un puente nasal y un mentón bien formados, y un maxilar inferior estrecho cuando visto de perfil y ancho cuando visto de frente. En las razas humanas modernas, la frente huidiza es influencia de la mezcla Neandertal (como en el caso de la raza arménida), así como seguramente Erectus y otros. Los nordico-rojos, cónguidos y pígmidos tienen frentes perfectamente verticales, mientras que los nordico-blancos y khoisánidos la tienen muy levemente inclinada. Los mentones morfológicamente más avanzados son el nordico-rojo y el nordico-blanco. El puente nasal más desarrollado evolutivamente es el arménido.

Cráneo curvooccipital (no sabemos si es dolicocéfalo porque no lo vemos desde arriba para conocer su anchura) y de perfil ortognato (la línea roja vertical).

 Linaje paterno: Se sonsaca por el ADN del cromosoma Y (abreviatura inglesa Y-DNA). Como todo el mundo sabe, una mujer tiene los cromosomas sexuales XX, mientras que un hombre tiene XY. El Y es exclusivo del varón y se pasa de padre a hijo, de modo que analizando el ADN del cromosoma Y se puede conocer el linaje paterno, es decir, "el padre de tu padre de tu padre…", etc. Agrupando los diversos linajes resultantes del análisis genético de muchas poblaciones, se formaron los haplogrupos paternos. Las mujeres, al no tener cromosoma Y, no pueden conocer el linaje paterno, salvo en el caso de que hagan analizar el cromosoma Y de un varón de su familia (padre, abuelo paterno, hermanos, primos de lado paterno o cualquier familiar que comparta línea paterna, y siempre suponiendo que no entran en juego las infidelidades conyugales de las madres de la familia).

 Linaje materno: Se sonsaca por el ADN mitocondrial (abreviatura inglesa mtDNA). El ADN mitocondrial se encuentra en las mitocondrias, orgánulos celulares muy involucrados en el metabolismo y la producción de energía, y por una serie de motivos, se transmite exclusivamente por vía materna, de modo que analizar el ADN mitocondrial revela el linaje materno. Todos tenemos mitocondrias en nuestras células, así que todos, tanto hombres como mujeres, podemos conocer nuestro linaje materno.

Tanto el Y-DNA como el mtDNA proceden de unidades no-recombinantes de ADN, es decir, unidades que permanecen idénticas cruce tras cruce, salvo en caso de mutaciones. Los Homo sapiens tenemos, aparte del par de cromosomas sexuales, otros 22 pares de cromosomas no-sexuales (los autosomas). Por otro lado, si nos remontamos a sólo 300 años, tenemos ya más de mil ancestros, con lo cual conocer a dos de ellos (el paterno y el materno) es meramente orientativo.

¿Cómo conocer el haplogrupo de uno? Hay numerosas empresas que se dedican a analizar muestras genéticas del mundo entero [3]. Algunas empresas comparan los resultados con bases de datos, dando porcentajes de similitud con etnias e individuos del mundo entero y proporcionando la posibilidad de compartir datos genéticos para encontrar familiares. Un análisis básico puede revelar cuál es tu linaje paterno (si eres hombre, o si eres una mujer que ha hecho analizar a un varón de su familia) y cuál es tu linaje materno. Sin ir más lejos, quien esto escribe tiene un haplogrupo paterno R1b (un linaje nordico-rojo) y materno H (ídem).

Sin embargo, es necesario aclarar una cosa acerca de los haplogrupos. Como he dejado caer, si retrocedemos miles y miles de años, tenemos literalmente miles de antepasados ―aunque ciertamente muchos de ellos desaparezcan de nuestra composición genética, ya que cada progenitor sólo transmite la mitad de su herencia a un hijo, mientras que la otra mitad se pierde para siempre. La investigación del linaje paterno sólo nos habla de un antepasado, y la del linaje materno, de otro. Los haplogrupos nos brindan, por tanto, el conocimiento de solamente dos antepasados. Obviamente, esto ayuda a dar una idea, pero no es 100% fidedigno, porque para apreciar todas las contribuciones genéticas, hay que analizar los mencionados autosomas, que revelan aportes genéticos de las líneas indirectas.

Por si no ha quedado claro, pongamos un ejemplo barato que "desmitifique" un poco lo de los haplogrupos: imaginémonos a una horda de vikingos (haplogrupo I1) que desembarcan en el Magreb y violan a las mujeres locales, abandonándolas después y prosiguiendo sus expediciones. Está claro que los descendientes serán mestizos, y como se cruzarán con la gente de allí, sus aportes vikingos se diluirán cada vez más con el tiempo, aunque conservarán el I1 siempre que tengan descendencia masculina, así como ciertas regiones del genoma asociado originariamente al I1, que se manifestarán en rasgos "vikingos" extremadamente residuales.

Algo similar pasó con las poblaciones indias y mestizas de Latinoamérica y los valientes pero insensatos conquistadores españoles: muchos sudamericanos que son manifiestamente muy oscuros e indios, llevan el haplogrupo R1b, legado por un español que hizo lo que no debía con quien no debía. Esto explicaría el hecho de que haya personas de aspecto manifiestamente no-nordico-rojo que porten el haplogrupo paterno R1b como un "souvenir" inactivo (aunque dado que se transmiten 22 pares de autosomas y un linaje materno además del linaje paterno, es comprensible que algunos tengan vestigios de rasgos nordico-rojos). Las altas concentraciones de R1b halladas en ciertas etnias del norte de Camerún con claros rasgos nordico-rojos residuales, son otro elocuente testimonio de esto mismo. En cambio, puede darse el caso contrario: personas que porten un linaje directo no-europeo (por ejemplo, el J2 o el E1b1b) pero que sean racialmente bastante puros, porque la mayoría de sus antepasados "indirectos" (ni vía paterna directa ni vía materna directa) eran de linajes europeos.

Muchos individuos de aspecto netamente europeo tienen haplogrupos no-europeos (por ejemplo, el pintor italiano Michelangelo Merisi de Caravaggio tenía el cónguido E-V13, y Thomas Jefferson el arménido T). En cambio, estos dos ejemplos, que no son en absoluto "negroides" típicos, y que proceden de zonas de África subsahariana con altísimos niveles de R1b, bien podrían remontar sus linajes paternos a dicho haplogrupo, sin que eso signifique que sean "de genética europea", sino que, por parte paterna, descienden de nordico-rojos (R1b1*) que llegaron a la zona hace unos 15.000 años, mezclándose luego con los autóctonos de raza cónguida y legando piezas sueltas de información genética, como la forma del cráneo, de los labios, maxilar, etc. Del mismo modo, hoy muchos sudamericanos de sangre amerindia tienen el haplogrupo R1b, y a nadie se le ocurriría pensar que se trata de un haplogrupo amerindio, sino que fue introducido por un remoto antepasado español hace siglos. Que sea esto un ejemplo para todos aquellos que se obcecan conque "los haplogrupos no tienen nada que ver con razas o con rasgos físicos" —por supuesto que tienen que ver, pero sólo en su origen.

De modo similar, yo mismo sé ahora que el padre de mi padre… etc. era R1b y la madre de mi madre… etc. era H, pero ¿qué pasa con los otros miles de antepasados que tengo? Valga esto para no emocionarse demasiado con el tema de los haplogrupos, porque las cosas no son tan fáciles y hay que saber interpretarlas. Y es que sólo un análisis genético más profundo, y/o un examen experto de las facciones antropológico-físicas de un rostro, pueden determinar realmente de forma fiable las aportaciones raciales que corren por la sangre de uno.

Veamos ahora las variedades que, con diferencia, han intervenido más en la modelación de lo que hoy entendemos por "raza blanca".



RAZA NÓRDICO-BLANCA EUROPEA (en adelante, raza nórdico-blanca o NB). El tipo racial más representado entre los primitivos "WHG" (cazadores-recolectores occidentales) de los que habla la actual genética de poblaciones.

Nordico-blanco puro. Nótese la piel no pálida ni blanco-lechosa, ni tampoco sonrosada, sino más bien "dorada" en armonía con el pelo, apta para ser bronceada moderadamente sin quemarse. Frente alta pero no del todo vertical. Psicológicamente, estamos ante una raza noble, armoniosa, serena, seria, paciente, equilibrada, marcial, ágil, honorable, disciplinada, honesta, eficaz y racista, pero también inocente, demasiado angelical y "poco espabilada" en ciertos sentidos.



 Estatura: Muy alta.

 Constitución: Esbelta, atlética. Hombros bien modelados, anchos y rectos. Cuello largo. Aunque se trata de un tipo físico "fino", propensión a desarrollar musculatura bajo condiciones adecuadas de dieta y ejercicio.

 Ojos: Gris-hielo, muy claros, casi blanquinosos. Los colores azul-celestes son mezclas entre el color gris-claro de los nordico-blancos y el color azul-oscuro de los nordico-rojos. 

Este tono ocular, gris muy claro, casi blanquinoso y cercano al color del hielo, es el propio de la raza nordico-blanca.

El color ocular gris es más abundante en Finlandia, las naciones bálticas, Bielorrusia y la parte europea de Rusia. Responden a unos niveles de melanina incluso más bajos que los ojos azules, y el fenómeno óptico que los hace parecer grises es el mismo que hace parecer un cielo nublado gris. Forma alargada. Insertados profundamente en el rostro debajo de unas cejas bajas, delgadas, moderadamente pobladas, dadoras de una expresión pensativa y audaz, y una mirada aguileña, penetrante e intensa. Pupilas grandes, distancia media-corta entre ojo y ojo. Cuencas oculares pequeñas. Arcos superciliares moderadamente marcados.

 Nariz: Estrecha, recta, poco carnosa y armoniosa. Puente nasal alto: la clave de la nariz nordico-blanca es que su "raíz" se encuentra muy arriba, casi en la frente, y por lo tanto no tiene un "entreojo hundido" como en el caso de los nordico-rojos. La nariz nordico-blanca, de hecho, es la que se corresponde con el famoso "perfil griego" de las estatuas clásicas, salvo que éstas tienen una ligera armenización manifestada en la inclinación de su frente y en un puente nasal algo más alto.

 Orejas: Estrechas, "poco redondeadas".

 Boca: Labios marcados y oscuros, pero finos y poco voluminosos. Contorno de los labios claramente "dibujado". Surco naso-labial (la línea vertical que divide al bigote en dos) ancho, lo cual otorga a las puntas centrales del labio superior un aspecto separado y de expresión ligeramente "asqueada", al estilo de las estatuas clásicas.

Aquí, el sujeto tiene las cejas ligeramente levantadas. Cuando relajadas, los arcos superciliares del nordico-blanco forman con la nariz una T con las líneas horizontales truncadas hacia abajo ligeramente (algo similar a la forma de una flecha apuntando hacia arriba).

 Dentadura: Bastante recta, poca diferencia de forma entre dientes.

 Cabello: Rubio-platino cercano al blanco, liso y fino. Tendente a aplastarse contra el cráneo.

 Vello corporal: Del mismo color que el cabello, muy fino y poco abundante.

 Piel: Blanca-marfil, limpia. Pálida en ausencia de bronceo. Niveles bajos tanto de eumelanina como de feomelanina, pero la raza nordico-blanca tiene el gen M1CR activo, y por tanto su piel es capaz de sintetizar melanina —es decir, esta raza, a diferencia de los nórdicos rojos que veremos después, puede broncearse.

La raza nordico-blanca, pues, estaría adaptada tanto a dejar pasar la luz solar a su cuerpo (invierno, piel pálida) como a limitar su absorción (verano, bronceado), a diferencia de los nórdicos rojos, que por haber sufrido una selección ártica más severa (ellos serían realmente la raza "ultra-nórdica" por excelencia), se han adaptado perdiendo definitivamente la facultad de producir melanina.

 Cráneo: Dolicocéfalo (largo visto de perfil, poca anchura, estrechez de sienes). Curvooccipitalia (occipital y parietal abombados hacia atrás). Esta raza ha desarrollado capacidad craneal hacia atrás y hacia adelante principalmente.

 Perfil del rostro: No totalmente vertical (frente y mentón ligeramente retrasados) pero casi. Progresivo y recto (ortognato, ángulo facial abierto).

La fotografía no es un perfil perfecto (se encuentra levemente vuelto de espaldas y con el rostro algo levantado) pero sin duda es muy orientativa.

 Frente: Recta, ancha y bastante vertical.

 Mandíbula & mentón: Mandíbula armoniosa y bien formada, mentón "puntiagudo". En general, barbilla entre la prominente de los nordico-rojos y la retraída de los arménidos, pero más cercana al modelo nordico-rojo.

 Otros rasgos: Facciones faciales denotadoras de bondad, benevolencia y equilibrio. Neotenia: aspecto muy juvenil y fresco que se conserva hasta una edad muy avanzada (aunque no tanto como los nordico-rojos). Imagen pálida y "dorada" en general. Abundancia de mujeres atléticas y activas pero extraordinariamente femeninas, atractivas y de una gran belleza, lo cual se ha traducido en un altísimo éxito reproductivo de los linajes nordico-blancos maternos. La distribución de los nordico-blancos podría estar vagamente relacionada con el grupo sanguíneo A.

 Linajes paternos (Y-DNA): I (I1, I1b, I2a, I2b, etc.). Valg cree que existe la posibilidad de que los linajes I2 puedan ser arménidos y no nordico-blancos. 

Distribución aproximada de los linajes paternos I en Europa. Fuente: Eupedia.com

Distribución del haplogrupo I1 (antes llamado I1a, correspondiéndose con tipos escandinavos como los vikingos o los normandos). Los antiguos portadores de este haplogrupo eran clanes cromagnon procedentes del núcleo franco-cántabro. Persiguiendo a los animales que seguían la retirada del hielo durante el Mesolítico post-magdaleniense, acabaron ocupando Escandinavia y el norte de Alemania, antes cubiertas por el hielo. Fuente: Eupedia.com

Distribución del haplogrupo I2a. Fuente: Eupedia.com 

 Linajes maternos (mtDNA): U, K. No todos los sublinajes de U son nordico-blancos, pensamos que muchos de ellos (los más antiguos principalmente), podrían ser arménidos.

Distribución del linaje materno K en Europa.

 Espiritualidad: Relacionada con el cielo. Culto a los ancestros y a los caídos en combate, a la guerra y a la virilidad. Dioses de justicia, honor, guerra y orden. Aprecio por una vida corta y gloriosa finalizada por una mors triumphalis.

 Psicología, idiosincrasia y carácter racial: Amor al honor, apego al orden, respeto a la autoridad y a la veteranía, gran vocación guerrera y militar, valor, altruismo, idealismo, fidelidad, racismo, heroísmo, autocontrol, disciplina. Inteligencia, reflexión. Voluntad muy desarrollada: tendencia al entrenamiento deportivo. Ansia por explorar.

También inocencia y una incapacidad absoluta para los "trapicheos", incluso para la diplomacia. De esta inocencia despreocupada proceden expresiones como "las rubias son tontas" o "hacerse el sueco". No es falta de inteligencia, sino una forma de ser "angelical", la que hace que estas gentes sean "poco espabiladas" en algunas cosas que tienen mucho que ver con la degeneración y vulgarización de la sociedad moderna, y que tipos raciales más oscuros, primitivos y menos evolucionados puedan aprovecharse de ellos. Es el mito del despreocupado y confiado Sigfrido y el arquetipo de la puñalada por la espalda.

 Distribución: La raza nórdica blanca tiene sus núcleos fuertes en los países escandinavos (siendo el sur de Suecia el núcleo más puro), Norteamérica, Oceanía, Gran Bretaña, Holanda, Alemania y Polonia. Sin embargo, se encuentra distribuida en toda Europa y ambas Américas, Próximo Oriente, el Sur y Centro de Asia, Siberia y el norte de África.

La distribución de la genética nordico-blanca por países. Oscuros los países con mayor cantidad y/o pureza de genética nordico-blanca. Aunque los mapas como este que he colgado son muy generalizados y van por países, este mapa en particular no necesita mayor comentario, creo que a grandes rasgos cualquiera lo reconoce. Sería interesante hacer mapas de este tipo, pero por zonas en vez de por países, el problema es que presenta bastante complicación.

 Breve historia: Pensamos que esta variedad surgió aproximadamente hace unos 40.000 años, cuando gran parte del norte de Europa estaba cubierto por los hielos. En aquella época, se habían acumulado bolsas de población en el sur de Europa (especialmente el refugio franco-cántabro y los Balcanes, pero también en menor medida Italia y Europa del Este), que quedaba libre de hielo. Procediendo de donde procede, llamamos a esta raza "nórdica" porque, durante la glaciación, las temperaturas eran muchísimo más bajas en todo el planeta. El Sahara era una zona fértil, mientras que el sur de Europa estaba bajo condiciones netamente árticas, muy similares a las que rigen ahora en el norte de Finlandia.

Estos mapas nunca son totalmente exactos, ya que los glaciares y el nivel del mar fluctuaron con numerosos altibajos (no es lo mismo el máximo glacial que el principio de la glaciación), pero aun así nos hacemos una idea de cómo era nuestro continente durante la glaciación de Würm. Los glaciares están señalados en blanco, pero hay que tener en cuenta que los terrenos nevados debían ser mucho mayores, especialmente en los inviernos, durante los cuales seguramente no había lugar de nuestro continente que se librase de la nieve.

La genética de haplogrupos nos indica que los nordico-blancos —asociados a los haplogrupos I— mutaron, y por lo tanto, evolucionaron, a partir de antepasados probablemente arménidos. El linaje IJ (que apareció hace unos 40.000 años) se dividió dando lugar por un lado (Oriente Medio) a los haplogrupos J ("semitas"), y por otro (Europa) a los haplogrupos I, cuyo origen se sitúa hace 25-30.000 años.

La procedencia sugerida de los NB (blanco) por el linaje paterno. El J plantea algunos interrogantes en cuanto a su adscripción a la raza arménida (verde); es posible que pertenezca a alguna raza pseudo-nórdica. Valg considera que el I y el I2 podrían no ser NB sino arménidos. Yo considero que si el Cromagnon ya tenía rasgos fundamentalmente NB y era de un linaje IJ, no pudo tener descendientes arménidos. Valg también cree que cabe la posibilidad de que el I2b1 fuese nordico-rojo. El J podría haber pertenecido originariamente a una raza pseudo-roja, lo que supondría algún nexo entre ambas razas nórdicas.

No se sabe a ciencia cierta cuál fue el primer horizonte cultural propiamente Cromagnon, ya que aun existen dudas acerca de si el Gravetiense es neandertal. El Auriñaciense, en cambio, sí parece claramente Cromagnon. De todas formas, deberíamos guardarnos de conceder excesiva importancia a las culturas materiales. El simple hecho de utilizar una misma técnica para la fabricación de, por ejemplo, puntas de lanza (o posteriormente para la decoración de la cerámica) no convierte a todos en un mismo pueblo, sino que apunta a una difusión de conocimiento. Tomarlos por el mismo pueblo basándonos en piedras inanimadas sería el mismo error que considerar que, durante el Siglo XIX, los ingleses y los japoneses eran del mismo pueblo sólo porque habían adoptado el sistema tecnoindustrial.

Durante el periodo de máximo glacial (aproximadamente 23.000-17.000 años, según zonas) debió haber una mortandad muy alta, muchas comunidades se extinguirían, y no quedó rastro tanto del Gravetiense como del Auriñaciense. El horizonte cultural Solutrense sería la cultura por excelencia de estos duros milenios; demostrando el efecto exterminador del frío, el territorio solutrense sería mucho más reducido y también más meridional que el de sus predecesores. Además, la hipótesis Solutrense-Clovis postula que, durante el Solutrense, la costa noreste de Norteamérica fue colonizada por Cromagnon europeos, que navegaron a lo largo del borde del banco de hielo marino que conectaba Europa con Norteamérica.

Con el fin de la glaciación de Würm (10.000 AEC), los casquetes polares se derritieron retirándose al Norte, provocando un aumento del nivel del mar que inundó algunos territorios Cromagnon, especialmente en zonas cantábricas de Francia que ahora forman parte del lecho marítimo. En esta época de cambio climático, que marca el fin del Pleistoceno y el comienzo del Holoceno, los nórdicos blancos del sur de Francia, Bélgica y el sur de Alemania, asociados con el horizonte lítico del Magdaleniense, se desplazaron también al Norte (como cazadores, persiguiendo a las manadas de animales adaptados al frío, pero quizás también huyendo de las inundaciones), atravesando Francia y acumulándose principalmente en Holanda, Dinamarca, la Península Escandinava (que estuvo unida al resto del continente hasta el año 8.000 AEC como poco), la llanura germano-polaca y la cuenca del Báltico, así como penetrando gradualmente en las actuales Bielorrusia, Ucrania y Rusia. También se pobló Gran Bretaña, que a diferencia de Irlanda, permaneció unida al continente hasta después de la penetración neolítica. En estos espacios se desarrolló la cultura mesolítica del Maglemoisiense, que con el tiempo sería sucedida por la cultura de Fosna-Hensbacka, la de Kongemose, el Ertebøliense y las culturas de Nøstvet y Lihult, Cerámica Agujereada (ésta todavía cazadora-recolectora) y Vasos de Embudo (ya neolítica). Se trata de sociedades de vocación claramente marítima, dedicadas principalmente a la navegación, la pesca, la caza (especialmente de mamíferos marinos) y la recolección, y precursoras en muchos sentidos de las muy posteriores sociedades vikingas. Algunos estudios lingüísticos muy convincentes (como "Los indoeuropeos", de Adriano Romualdi) demuestran que la llanura germano-polaca debería considerarse el hogar originario o Urheimat de los idiomas indoeuropeos.

Seguramente quedaron algunas comunidades en los territorios ancestrales del Sur, que serían protagonistas de otros horizontes mesolíticos (entre el Paleolítico y el Neolítico) como el Aziliense, el Asturiense, el Complejo Geométrico, el Tardenoisiense, el Castelnoviense o el Sauveteriense. Algo parecido debió suceder en los Balcanes. Aun no está claro si la posterior cultura megalítica se debe a estos pueblos residuales nordico-blancos, a los nuevos invasores nordico-rojos que llegarían en torno al Neolítico (opción acaso más probable, ya que existen precedentes orientales como el de Gobekli Tepe), o a ambos.

Tras una mezcla con elementos nordico-rojos y en menor medida arménidos durante el Neolítico y la edad de los metales, la raza NB estará presente en las grandes invasiones indoeuropeas y en la expansión de las culturas patriarcales, agresivas, guerreras, solares y "olímpicas". Como reducto de la herencia genética cazadora-recolectora europea originaria, quedó la bolsa nordico-blanca de Germania y Escandinavia (sin contar comunidades en otros lugares, como los Balcanes, Noráfrica o las Islas Canarias), en la que el tipo humano Cromagnon permaneció esencialmente idéntico hasta tiempos relativamente recientes. Aceptamos que los germanos de la época romana todavía se correspondían con un tipo nordico-blanco puro o casi puro, ya que según Tácito:


Yo soy de la opinión de los que entienden que los germanos nunca se juntaron en casamientos con otras naciones, y que son una raza pura y no mezclada, sellada con un caráter propio y sin parecerse sino a sí mismos. De donde procede que un número tan grande de gente tienen casi todos la misma disposición y talle, los ojos azules y severos, los cabellos rubios, los cuerpos grandes y fuertes solamente para el primer ímpetu. ("Germania", IV).

Los descendientes de estos individuos se cruzaron con la raza nordico-roja y con arménidos (y, en menor medida, también con mongólidos y cónguidos), dando lugar a la población germánica moderna, predominantemente "castaña". Hoy en día no quedan núcleos de sangre nordico-blanca que se mantengan 100% puros. La única salida en este sentido sería la biopolítica, la ingeniería socio-étnica y un programa de eugenesia positiva para rescatar la información hereditaria que permanece, oculta y mal combinada, en el pozo genético de la "raza blanca" moderna.

 Contexto actual: De todas las razas humanas originarias, la raza NB es la que ha llegado a nuestros días con mayor cantidad de individuos puros, en parte porque es la raza más joven, y en parte porque históricamente demostró más racismo que otras razas. Aunque es muy difícil encontrar NB puros (las fotografías del individuo que tenemos de ejemplo son auténticas joyas de la antropología física), la mayor pureza y proporción se encuentra en el sur de Suecia y este de Noruega, y se corresponde, grosso modo, con la distribución del haplogrupo I1. Sin embargo, numéricamente, encontramos más sangre nordico-blanca en Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Holanda, Gran Bretaña, Alemania y algunos países del Este como Polonia, Bielorusia, Rusia, Lituania, Ucrania y otros. Tales gentes proceden casi siempre de oleadas germánicas relativamente recientes, como los bárbaros, los anglosajones, los vikingos y los normandos.



SOBRE EL HOMBRE DE CRÔ-MAGNON

El Cromagnon se relaciona con la raza nórdica blanca y con grupos étnicos como los guanches rubios de las Islas Canarias (mtDNA U6b1), y se trata del Homo sapiens más antiguo del continente europeo. El cromañón aparece en Europa hace unos 40.000 años, durante una era que los hindúes llaman Krita Yuga o Satya Yuga, equivalente al concepto grecorromano de "edad de oro". Su procedencia está en nuestros días mucho más clara de lo que lo estuvo antaño: hoy, ningún paleoantropólogo serio afirma rotundamente que el cromañón provenga de África. Entre otras muchas cosas, la teoría africana no tiene fundamentación seria por el hecho de que, durante una glaciación, no tiene sentido desplazarse hacia el Norte, donde las condiciones ambientales son cada vez más difíciles, sino hacia el Sur. Teniendo esto en cuenta, Jean-François de Quatrefages pensaba que los cromañones vinieron del sur de Siberia persiguiendo a grandes mamíferos, mientras que otros, como representa la simulación de Currat & Excoffier (aquí), piensan que los antepasados del cromañón procedían de Próximo Oriente y que penetraron en Europa por el corredor del Danubio. Esta última teoría puede ser más consistente, ya que concuerda plenamente con la pertenencia casi segura del cromañón al linaje IJ (que por aquella época se encontraba en Próximo Oriente, es decir, en una zona cuyas poblaciones móviles siempre penetraron Europa por el "imán geopolítico" de los Balcanes, como lo harían después los nordico-rojos y los arménidos) y con las altas cotas de linajes paternos I encontradas actualmente en los Balcanes (con proporciones récord en la población croata de Bosnia). También concuerda con el hecho de que los primeros yacimientos propiamente "Homo sapiens" (y entrecomillo porque ahora sabemos que el Neandertal era de la misma especie) del continente estén precisamente en Europa del Este (como Peştera cu Oase en Rumanía, datado en 41.000 años). Cabe también la posibilidad de que la entrada a Europa no se hiciese por Turquía, sino que, desde Próximo Oriente, los antepasados de los cromañones cruzasen el Cáucaso y bordeasen el Mar Negro, recorriendo el sur de Ucrania antes de llegar a Rumanía y al bajo Danubio. Esta teoría se vería respaldada por el hecho de que en Moldavia encontramos yacimientos del horizonte cultural Gravetiense, asociado al hombre de Cromagnon, y por ciertas pistas que sugieren que algunos haplogrupos maternos U pudieron cruzar el Cáucaso.

Este mapa muestra (en rojo) la ruta más probable tomada por el cromañón y/o sus antepasados para entrar en Europa. Otra posibilidad incluye una migración procedente del Cáucaso, que habría cruzado el sur de Ucrania, topado con los Cárpatos y puesto rumbo al Sur, hacia el corredor del Danubio. La mayor parte de yacimientos del hombre de Cromagnon se encuentran en territorios aquí clasificados como estepas y tundras. Lo más probable es que se mantuviesen en estos territorios porque la caza era mucho mejor que en los bosques del Sur.

Este otro mapa, por ser muy esquemático, puede resultar más ilustrativo que el anterior. En él se aprecian bien las particularidades geopolíticas de Europa, plagada de barreras naturales (cordilleras montañosas, pero también el mismo Mediterráneo) que cortan la retirada hacia el Sur, obligando a las comunidades reproductivas a permanecer en latitudes septentrionales. Como vemos, no hay muchas opciones: la ruta de los Cromagnon fue bastante forzada por los accidentes geográficos (los Balcanes, los Alpes Dináricos, los Cárpatos, el glaciar alpino, el manto finoescandinavo, los Pirineos y los Picos de Europa). En aquella época, las cadenas montañosas debían ser mucho más impracticables de lo que lo son ahora, y más para un grupo cargado de mujeres y bebés.

Por otro lado, la distribución de los yacimientos cazadores-recolectores del Paleolítico europeo no da a entender en modo alguno una procedencia meridional.

El refugio franco-cántabro durante la glaciación de Würm (hasta hace 12.000 años), una era en la que las condiciones ambientales de esta zona eran similares a las que rigen hoy en el extremo norte de Siberia. Las zonas en verde claro representan las tierras emergidas en aquella época (el lecho marino señalado debería esconder actualmente importantes yacimientos bajo las aguas), los puntos rojos son yacimientos humanos y el color blanco representa los glaciares. Aunque hay otros puntos más hacia el Sur y el Este de Europa, la porción aquí representada en el mapa se corresponde con el núcleo "clásico" de mayor densidad de yacimientos considerados del hombre de Cromagnon: la Cornisa Cantábrica y el sur de Francia. La distribución de estos yacimientos denota que sus pobladores procedían del Este o acaso del Norte, pero en modo alguno del Sur, ya que se adivina que estas comunidades fueron empujadas hacia el Sur por las glaciaciones, quedando comprimidas por encima de los Pirineos y de los Picos de Europa —que por aquel entonces debían ser muros de hielo absolutamente impracticables. Si realmente hubiesen llegado desde África (cosa absurda en plena glaciación, donde lo que impera es desplazarse hacia el Sur), los tendríamos apiñados por debajo de las cadenas montañosas. Teniendo en cuenta la procedencia del linaje IJ, y la antigüedad de ciertos yacimientos propiamente humanos en el sudeste de Europa, lo más probable es que los antepasados de estas comunidades Cromagnon penetrasen Europa por el mismo punto por el que han entrado siempre las invasiones procedentes de Próximo Oriente: por el corredor del Danubio. El Danubio condujo a los invasores al sur de Alemania (las cadenas montañosas balcánicas eran glaciares y no podían cruzarse), desde donde no les quedó más remedio que dirigirse más al Oeste (al Sur tenían cortado el paso por el glaciar alpino, y al Norte por el casquete polar). Tras toparse con el muro del glaciar pirenaico, el siguiente paso lógico de este movimiento fue bordearlo hacia el Oeste, hasta desparramarse por toda la zona cantábrica —exactamente lo mismo que harían después los nordico-rojos tras seguir la misma ruta.

El motivo por el cual el cromañón no puede estar relacionado con la raza nórdica roja ni con el linaje R1b es que, en la época en la que aparece el cromañón en Europa (hace unos 40.000 años), el K, temprano precursor del R, se encontraba ni más ni menos que en Asia Central. Aunque de momento no se ha podido llevar al cabo un análisis genético del Y-DNA de un cromañón (el Y-DNA se descompone con el paso del tiempo mucho más rápidamente que el mtDNA), la comunidad científica hoy acepta que el único candidato razonable al linaje paterno del cromañón y de la mayoría de cazadores-recolectores del Paleolítico Superior europeo, es el haplogrupo IJ, del que nació el I. Con ello, queda claro que los cromañones eran una etnia, o una serie de etnias, que evolucionó a partir de antepasados arménidos (como posibilidad extremadamente remota, proto-khoisánidos, ya que no estamos totalmente seguros de si el IJK era ya arménido o de si la armenización de su linaje se produjo más tarde y sólo por la rama K). Es posible que en la conformación de la raza nordico-blanca hayan tenido lugar algunos aportes genéticos de la raza neandertal europea, del mismo modo que la raza neandertal oriental estuvo presente en los orígenes de la raza arménida.

Si miramos el cráneo de abajo, veremos que las facciones son esencialmente nordico-blancas: dolicocefalia, una frente que no llega a ser perfectamente vertical, mandíbula cuadrada y mentón puntiagudo (el mentón bien marcado es una aparición relativamente reciente en la evolución humana, y signo de un nivel más evolucionado), por no hablar de la alta estatura característica de este tipo humano. En cuanto a la conocida anchura de rostro y corpulencia con respecto a los nordico-blancos actuales, tiene una explicación fácil: el cromañón llevaba una dieta cazadora-recolectora o paleodieta. Esta alimentación, junto con un estilo de vida violentamente activo, proporcionaba más consistencia esquelética, un mayor desarrollo muscular y un rostro mucho más ancho que la posterior dieta cerealista importada de Próximo Oriente por el Neolítico, que reducía el dimorfismo sexual (las diferencias morfológicas macho-hembra) y promovía la desmineralización y otros males. Weston A. Price, en su interesantísimo e importante estudio Nutrition and Physical degeneration, mostraba cómo las personas de alimentación "primitiva" tienen arcos dentales perfectos y, sobre todo, rostros anchos y un aspecto sano, mientras que las personas alimentadas a base de comida "moderna" procesada desarrollan una dentadura desordenada y rostros estrechos, por no hablar de un deterioro general de la salud que se manifiesta en el aspecto entero del individuo.  

Esta joya de la paleoantropología es el cráneo del llamado Crô-Magnon 1. Su antigüedad es de unos 30.000 años, pero sus rasgos y su capacidad craneal lo colocan evolutivamente muy por delante de la mayor parte de hombres modernos. La constitución más ancha y la mandíbula más cuadrada del Cromagnon se debe a una dieta paleolítica promovedora de una óptima mineralización esquelética. Otras diferencias morfológicas con respecto a la raza nordico-blanca actual (nariz saliente y de puente nasal bajo) podrían apuntar hacia la existencia de diversas variedades Cromagnon, de las cuales sólo la correspondiente a la raza nordico-blanca ha sobrevivido hasta nuestros días.

El Auriñaciense fue algo muy similar a un imperio: la técnica lítica era idéntica desde Europa del Este hasta la Península Ibérica. El Solutrense fue una cultura mucho más reducida, debido a que tuvo lugar durante el máximo glaciar, que debió diezmar enormemente la población, empujándola más hacia el Sur. El Magdaleniense es la última gran cultura cazadora del Paleolítico europeo, y ya se adivina la futura tendencia que tendrán sus comunidades tras el deshielo: dirigirse hacia el Noroeste, cruzando Francia en dirección a Frisia, la llanura germano-polaca y Escandinavia.



REFLEXIONES SOBRE LA RAZA NÓRDICA BLANCA

La raza nórdica blanca, incluso antes de ser identificada como tal, ha sido tomada en muchos casos (el mundo clásico, el Renacimiento, el nazismo alemán) como prototipo e ideal-meta a perseguir. No está de más, por tanto, proporcionar algunas reflexiones, algunas de las cuales se aplican también a la raza nordico-roja.


1. La cultura de la depredación y de la carne.

Al vivir en un entorno similar al actual norte de Finlandia, la cultura del cromañón era, por pura necesidad, una cultura plenamente cazadora y carnívora (puntas de lanza y flecha, propulsores de lanza hermosamente decorados, arpones, azagayas, pinturas rupestres con escenas de caza, silbatos, rodetes con imágenes de bisontes, figuras de cabeza de caballo), razón por la cual hemos de imaginárnoslos viviendo una vida de violenta y constante actividad física al aire libre. Ello los desarrolló como una variedad atlética, ágil y gimnástica. Es sin duda aquí, en las comunidades Cromagnon del norte de España, el sur de Francia, el sur de Alemania y los Balcanes, donde debemos buscar el origen de las tradiciones deportivas griegas de carrera, lanzamiento de jabalina, caza, lucha, gimnasia y tiro con arco.

Los animales que el Cromagnon cazaba fueron esencialmente los pertenecientes a la megafauna paleolítica, enormes mamíferos con abundantes carnes y una gran capa de grasa, que a veces eran cazados con flechas y lanzas, y otras con trampas tendidas por sus caminos habituales, cosa que implicaba altos conocimientos de rastreo y de rutas migratorias por parte de los cazadores. Estos animales fueron bien representados en el arte rupestre paleolítico, de una manera muy precisa que evidencia que los artistas conocían bien la anatomía animal y que además eran buenos dibujantes.

Por el entorno en el que habitaban, la recolección del cromañón se vería reducida a lo mínimo, mientras que la caza y la pesca adquirían una gran preponderancia, junto con la ingesta masiva de proteínas y grasas de origen animal. A su vez, la preeminencia de la caza se relaciona estrechamente con el comportamiento y la psicología depredadora y masculina. Para más información sobre los efectos evolutivos de esta alimentación, ver el artículo sobre la revolución carnívora.

Reconstrucción de un Cromagnon, American Museum of Natural History.


2. Conflictos étnicos

El cromañón nordico-blanco, sin lugar a dudas, entró en conflicto territorial con comunidades reproductivas de otras razas. La primera raza con la que entraría en conflicto sería la Neandertal, que llevaba unos 200.000 años habitando el continente europeo, y que habría evolucionado a partir de otros homínidos autóctonos, como el Homo heidelbergensis. La brusca desaparición del neandertal (la teoría de la "extinción por cambio climático" es muy endeble por el hecho de que en el pasado el neandertal ya había sobrevivido a un cambio climático —el interglaciar de Riss-Würm— y que se "extinguió" en plena edad de hielo, aproximadamente 16 milenios antes de la desglaciación) sugiere que ambas razas mantuvieron un pulso (algo completamente normal en la Naturaleza cuando dos grupos distintos compiten por el mismo territorio) en el que finalmente acabaría triunfando el cromañón. Sin ninguna duda, hubo mezclas puntuales en Europa (no me refiero a las mezclas de Próximo Oriente, que están ya demostradas genéticamente) entre cromañones y neandertales, ya que se han identificado cráneos híbridos, a medio camino entre ambos. En cualquier caso, es posible que en la formación de la raza nordico-blanca haya habido una leve aportación genética de la raza neandertal europea.

Dos grandes razas humanas que protagonizaron un verdadero duelo de titanes en suelo europeo. El Neandertal (izquierda) llevaba 200.000 años habitando Europa. Había superado períodos tanto glaciares como interglaciares y ocupaba un territorio que iba desde Portugal hasta Asia Central. A pesar de su fabulosa adaptación al medio, cuando llegó el hombre de Cromagnon (derecha), el Neandertal tardó muy pocos milenios en extinguirse —cosa que sugiere que los cromañones pusieron muy alto el listón de la supervivencia en la lucha por la tierra. Posiblemente, en la sangre Cromagnon llegase a haber aportes leves de la raza neandertal europea que hayan pasado a formar parte del acervo genético de la raza nordico-blanca.

Las luchas del cromañón no terminaron con la "desaparición" del neandertal, ya que está probado por restos de ADN mitocondrial que también entraron en Europa otras razas, concretamente la khoisánida y la cónguida. Las estatuillas de Venus con esteatopigia atestiguan tal presencia (la esteatopigia es una deformación muy común en ciertas etnias africanas khoisanizadas), así como algunas pinturas rupestres muy similares a las encontradas en el África khoisánida. La parte cónguida es visible en ciertos cráneos innegablemente conguizados (influencia negroide) encontrados en Italia y el sur de Francia —como por ejemplo el hombre de Grimaldi.

Aunque indudablemente hubo casos de mezcla, el hecho de que hayan llegado individuos nordico-blancos puros hasta nuestros días implica que hubo clanes enteros que se conservaron libres de influencias genéticas extranjeras —hay que tener en cuenta que el Paleolítico debió ser la era más racista y etnocéntrica de la historia de la humanidad.


3. La adquisición de los rasgos nórdicos fue muy rápida —posibles causas de esta evolución acelerada

Los genetistas creen que para desarrollar los rasgos fenotípicos propios de las razas nórdicas, hubieran sido necesarios 850.000 años (!) de aislamiento y evolución segregada. Existen varias posibles explicaciones a este fenómeno inaudito de "aceleración evolutiva":

a) Estos ochocientos mil años fueron saltados y concentrados en el tiempo gracias a que, entre los antepasados de los nordico-blancos, reinaba una estricta auto-selección consciente que buscaba deliberadamente aupar a la multiplicación sólo las cualidades que les interesaba obtener para las generaciones futuras. Las razas nórdicas pudieron tener líderes que velaron por la calidad de la estirpe y la sometieron a un estricto régimen evolutivo ascendente de forma parecida a como hacen los ganaderos con sus rebaños, además de que las mismas comunidades estarían fuertemente concienciadas en cuanto a su papel evolutivo.

b) Una gran relevancia de la selección sexual [4] (aparte de los consabidos rigores del clima ártico que entrarían en la categoría de selección natural, y que por sí mismos no bastan para explicar la rapidísima evolución de las razas nórdicas). Aun así se antoja muy difícil que las razas nórdicas hayan surgido por obra del azar y del libre albedrío: parece más bien obra de una "evolución dirigida".

c) Los antepasados de las razas nórdicas adquirieron sus rasgos debido al cruce con una raza desconocida. Por ejemplo, es posible que el nordico-blanco puro moderno tenga, en su origen, parte de contribución genética de una raza neandertal europea.

d) La presencia de "virus benignos" en la comunidad reproductiva. Un virus es sencillamente un agente infeccioso (se duda en si llamarlos seres vivos) con una interesante forma geométrica y que, a pesar de tener ADN propio, no tiene la autonomía ni los medios para hacer copias del mismo y por tanto para reproducirse. Por ello, necesita entrar en organismos ajenos para utilizar su "maquinaria" de replicación celular. Después, puede inyectar su ADN en porciones del genoma del anfitrión y, al contagiarse a otro individuo, hacer lo mismo en su cuerpo. El virus mismo puede ir mutando y evolucionando a través de todos estos procesos, según va tomando porciones distintas del genoma de anfitriones distintos. Aquí es necesario recordar que en la Naturaleza hay millones de virus y que la mayoría de seres vivos son portadores de diversos virus totalmente inofensivos para ellos, y cuyo papel es desconocido porque la ciencia no les ha prestado mucha atención. Que un virus se vuelva contra su anfitrión matándolo es una anomalía de la Naturaleza, ya que el primer perjudicado es el virus mismo, que se queda sin el sustento genético necesario para su supervivencia y reproducción. La mayoría de los virus son, si no benévolos, totalmente neutros, y se dedican a transportar y transformar ADN de un lado a otro. Hoy parece claro que los virus son un importante medio de transferencia genética horizontal, y que aumentan enormemente la diversidad genética [5] —produciendo un amplísimo abanico de cambios sobre los cuales actuaría posteriormente la selección natural para dejar con vida sólo los caracteres ventajosos. Sin embargo, el papel más importante de los virus es más bien forzar a sus portadores a desarrollar adaptaciones genéticas a él. En una comunidad reproductiva sometida a una selección natural despiadada y portadora de cierto virus patógeno, desaparecerían los genomas que no fuesen capaces de desarrollar mecanismos de resistencia congénita a la infección vírica —en una frase, los alelos (variantes de un mismo gen) ventajosos para combatir una infección determinada, son promovidos gracias a la selección natural. En adelante, los que sobrevivan serán todos portadores del virus que se han adaptado a su presencia, por lo que, en la práctica, el virus ha mejorado la adaptación de una comunidad reproductiva al medio, llevándose por delante a los que no estaban a la altura de las circunstancias y convirtiéndose en otro de esos virus "inofensivos" (solo para la comunidad) pero con un importante papel evolutivo en el pasado. El "racismo instintivo", o fobia al contacto físico con otras comunidades reproductivas, puede venir motivado evolutivamente por el miedo intuitivo a contagiarse de otros virus tribales a los cuales no se está adaptado. No hay que olvidar que todos los gestos de compartir piel y aliento, desde una palmadita en la espalda hasta el coito (pasando por apretones de manos, abrazos, besos, caricias, etc.), son potenciales métodos de intercambio de virus y por tanto de material genético en mayor o menor medida. De hecho, si resulta que los virus tenían un papel importante en la evolución humana, podemos imaginarnos la catástrofe que supuso mezclar "virus tribales" propiciadores de adaptaciones opuestas (glacial vs. tropical o desértica por ejemplo) a base de mantener contacto físico habitual con otras comunidades reproductivas.

e) Otra cosa que en mi opinión se subestima en la evolución humana es lo espiritual y la voluntad a nivel de comunidad popular, a lo largo de generaciones enteras, pero obviamente no hay evidencia para demostrarlo.

f) Una combinación de todos o varios de los puntos anteriores.


4. Implicaciones de la desglaciación

Los efectos evolutivos del frío están tratados en el artículo Los misterios del hielo. Sabemos que hace unos 12.000 años, terminó la edad de hielo, el Pleistoceno dejó paso al Holoceno y el Paleolítico dejó paso al Mesolítico. Sin embargo, el deshielo no tuvo como único efecto el desplazamiento de los NB a latitudes más septentrionales, sino que propició toda una serie de cambios que presagiaban la llegada de la civilización.

Para empezar, el cambio climático sacó a los nordico-blancos del entorno para el cual estaban adaptados. Aunque se desplazaron hacia el norte de Europa, ya no volvería a ser ese paisaje de estepas, tundras y llanuras gélidas que habían conocido, sino que se trataría ya de una zona densamente boscosa, de temperaturas más suaves. La fauna, asimismo, cambió: se extinguieron los mamuts y la megafauna fue sustituida por una fauna más pequeña (ciervos, jabalíes, liebres, etc.) y con una capa de grasa muy modesta. Asimismo, con la sustitución del hielo por bosques boreales, aumentó enormemente la oferta de productos de origen vegetal. Ello implica que a su vez aumentó el papel de la recolección (asociado a la mujer) y disminuyó el prestigio y la dependencia de la caza (asociada al hombre). La combinación de cambio climático, cambio alimenticio y estilo de vida tuvo que tener un pronunciado efecto metabólico y también psicológico. Esto puso punto final al durísimo mundo paleolítico, aumentó la feminización social y predispuso a las comunidades a la llegada de formas herbívoras y masificadas de vida social.

A pesar de este proceso, la caza se mantuvo hasta hace bien poco como tradición en el seno de las élites sociales. El historial posterior de las tribus indoeuropeas (muy notable el caso relativamente reciente de los vikingos), así como la omnipresencia de divinidades cazadoras, demuestra que la depredación aun estaba firmemente arraigada en la psique de estas etnias. 

Quizás el tipo humano más evolucionado que jamás haya pisado el planeta: Crô-Magnon 1 de frente.



RAZA NÓRDICO-ROJA CENTROASIÁTICA (en adelante, raza nórdica roja o NR). El tipo racial más representado entre los primitivos "ANE" (antiguos eurasiáticos del Norte) de los que habla la actual genética de poblaciones.

Este hombre, procedente del sur de Inglaterra, es un nordico-rojo puro. Se aprecia el pelo naranja, las cejas escasamente pobladas, los ojos azul-oscuro y la piel completamente colorada. Nariz de puente nasal bajo y punta carnosa. Rasgos cuadrados, tendencia a la acumulación de masa corporal. Nótese una configuración facial más dura, más maciza, más ancha, más compacta y, si se quiere, más basta y más "en bloque", que la raza nordico-blanca: así como la raza NB inspira serenidad, ligereza, orden y equilibrio, la raza NR inspira cierta inquietud, más impulsividad, más brutalidad, más agresividad y fuerza explosiva, como mayor tendencia a la tiranía y a la brusquedad. Es también una raza más pasional, menos ágil y etérea que la nordico-blanca y más densa, de mayor carácter y genio, así como de mayor fuerza bruta muscular, probablemente mayores niveles de testosterona y mayor apego a la Naturaleza —lo cual probablemente fue lo que les hizo desarrollar tantísimo la medicina natural y el conocimiento del cuerpo.



 Estatura: Media-baja.

 Constitución: Pesada y compacta. Huesos fuertes y anchos. Tendencia a la acumulación de masa corporal, ya sea en forma de músculo o grasa. Piernas cortas y fuertes. Cuello ancho, corto y fuerte.

 Ojos: Anchos. Azul oscuro "marino", pupila pequeña, distancia media entre ojo y ojo. Cuencas oculares grandes, cejas rectas, horizontales y muy escasamente pobladas. Arcos superciliares menos marcados que en la raza NB. Cejas prácticamente blancas.

 Nariz: Un poco más baja, más ancha, más redondeada y más carnosa en general que la NB. La clave de la nariz NR es, además de su punta más carnosa, que su "nacimiento" no está en la frente entre las cejas, sino más abajo, encontrándose hundido entre los ojos, teniendo la nariz un aspecto menos vertical y más bajo, compacto, agresivo y saliente cuando es vista de perfil.

 Orejas: Más finas y pequeñas que las NB.

 Boca: Labios extremadamente finos y de aspecto apretado, surco naso-labial estrecho. El contorno de los labios no está claramente definido ni diferenciado del resto de la piel como en el caso de los NB.

 Dentadura: Recta, vertical, menos diferencias de altura y tamaño entre diente y diente que los NB. Tendencia a aumentar la separación entre dientes en las mezclas con arménidos. Esto puede ser debido a que se hereda una boca grande y espaciosa, que los dientes armenizados no pueden "rellenar" del todo.

 Cabello: Naranja, liso. Tendencia a quedarse algo erizado.

 Vello corporal: Medio-escaso, aunque en las mezclas con arménidos el vello se vuelve muy denso, especialmente si se añade algo de conguización a dicha mezcla. Patillas y perillas bien pobladas.

 Piel: En los NR puros, el gen MC1R está desactivado, por lo que, a diferencia de los NB puros, no pueden producir eumelanina. Niveles altos de feomelanina. Piel roja, colorada o sonrosada, extremadamente sanguínea. En las mezclas con otras razas, el aspecto sanguíneo se concentra especialmente en el rostro, y dentro del rostro, en las mejillas, las orejas, la nariz y bajo los ojos. Las personas con tendencia a ruborizarse, ya iracundas, acaloradas o avergonzadas, tienen siempre un aporte nordico-rojo. Igualmente, tienen mayor riesgo de contraer dolencias dérmicas cuando son expuestos al Sol más de la cuenta, ya que descienden de antepasados que rara vez recibían exposición solar debido a su necesidad de protegerse del frío con pieles de animales. 

 Cráneo: Braquicéfalo, occipital plano, pero sienes prominentes. Mayor capacidad craneal y rostro más ancho que la raza NB. Esta raza ha desarrollado volumen cerebral hacia adelante (frontal) y hacia los lados (temporales).

Los nordico-rojos puros son planooccipitales, lo cual, en combinación con su anchura de huesos temporales (sienes), los convierte en los braquicéfalos por excelencia, responsables de la forma craneal del tipo antes denominado "alpino". Además de eso, hay tendencia a tener unos músculos nucales fuertes, un cuello ancho y a acumular grasa en la zona subnucal.

 Perfil del rostro: Muy vertical, ultraprogresivo y muy recto (ortognato, ángulo facial muy abierto), más que en la raza NB.

 Frente: Muy alta y recta verticalmente ―de nuevo, más que los NB, que no la tienen perfectamente vertical.

 Mandíbula & mentón: Mandíbula fuerte, cuadrada, ancha y poderosa, mentón prominente y puntiagudo, rematado por una bola carnosa.

 Otros rasgos: Metabolismo acelerado, circulación sanguínea muy activa. Neotenia: aspecto muy juvenil cuya frescura se conserva mejor incluso que en los NB. Tendencia a la transpiración y sudoración.

Mayor sensibilidad al dolor (ver aquí). Los pelirrojos normalmente necesitan más anestesia (alrededor de un 20% más, aunque esto también puede deberse a que la metabolizan más deprisa) que el resto de personas. Esto cuadra bien con la idea de que los NR perdieron la pigmentación y la dureza de la piel a base de abrigarse con pieles de animales, cosa que hizo que sus tejidos cutáneos se acabasen pareciendo a los tejidos subcutáneos y perdiesen su dureza. Otros estudios sugieren mayor sensibilidad al dolor térmico y menor sensibilidad al dolor eléctrico.

Mayor tolerancia a la lactosa y al alcohol que cualquier otra raza, lo que indicaría que los NR fueron los primeros en adoptar el consumo de leche y bebidas alcohólicas. Aquí vale la pena un inciso explicando que lo que hoy se vende en los supermercados es cualquier cosa menos "leche" propiamente dicha.

Las pecas no son patrimonio de la raza NR, ni de ninguna otra raza en estado puro. Sí son comunes en los nordico-rojos mezclados con NB armenizados. Hay que recordar que las pecas (como los lunares) son pequeñas manchas de feomelanina o eumelanina. La piel pálida-lechosa incapaz de producir melanina tampoco se corresponde con un modelo racial puro, sino con una mezcla de NR + NB, con predominio del lado rojo.

La raza NR armenizada ve cómo su cabello naranja se oscurece convirtiéndose en rojo y luego en castaño rojizo, mientras que las mezclas con la raza NB aportan un color rubio encendido, similar al color del fuego.

Los ojos verdes tampoco son patrimonio de ninguna raza pura, sino de mezclas: los ojos verdes son realmente ojos marrones de baja pigmentación (lo mismo puede decirse de los ojos "miel"), mezclados con ojos grises y marinos. Ya hemos visto cómo los verdes responden a un OCA2 "poco activo", mientras que los ojos azules, y especialmente grises, responden a un OCA2 "desacticado".

 Linajes paternos (Y-DNA): R (R1a, relacionado con los eslavos y los indo-arios, y el R1b, haplogrupo predominante en Europa Occidental). Cabe una posibilidad de que estos linajes sean arménidos. Otros candidatos posibles para linajes paternos NR serían el I2b1 y el G.

Distribución del linaje R1a, el más común en los países de Europa del Este. Este haplogrupo, que parece tener sus picos europeos en la Urheimat de los pueblos eslavos, está también claramente relacionado con las invasiones indo-arias. Fuente: Eupedia.com

La frecuencia, por regiones, del linaje R1a —asociado a los pueblos eslavos, iranios e indo-iranios. Nótese que este haplogrupo tiene su mayor concentración en lugares que se consideran Urheimat de los pueblos eslavos, como Polonia, Ucrania, Bielorusia y el sur de Rusia. Nótese también cómo hay un brusco descenso de las concentraciones de R1a en naciones (Serbia, Bulgaria) que, a pesar de considerarse de herencia eslava, entraron en contacto con otros pueblos (ilirios, bizantinos, etc., mientras que los tracios y dacios eran seguramente de linaje I) y estuvieron sometidas al Imperio Otomano. En ese contexto, véase la diferencia entre Croacia y Bosnia, o entre Ucrania y Rumanía. En España es probable que los pocos aportes R1a hayan venido de la mano de los alanos y de los posteriores mercenarios eslavos empleados por el califato de Córdoba, así como de musulmanes con sangre persa. Otro interesante detalle es la frecuencia de R1a en países que, como Siria o Irán, estuvieron bajo dominio persa y por tanto recibieron un flujo iranio importante. 

Mapa de la distribución del sublinaje R1a1a en Eurasia. Los picos máximos del linaje R1a se encuentran entre las castas brahmánicas de algunas regiones del norte de India.


Click para agrandar. La distribución del haplogrupo R1b en Europa. Fuente: Eupedia.com

 Linajes maternos (mtDNA): HV, H, V.

La distribución aproximada del linaje materno H. Irradiando desde España, este haplogrupo se va perdiendo cuanto más al sur y al este de la Península Ibérica.

 Espiritualidad: Relacionada con la Naturaleza. Culto al fuego. Adoración por los espíritus del agua, del aire, del fuego y de la Tierra. Abundancia de construcciones "fálicas" relacionadas con los astros. Esta raza parece más dotada que la raza NB para los asuntos de esoterismo y "magia". Dioses de la tierra, la vegetación, las aguas, los hogares y las familias.

 Psicología, idiosincrasia y carácter racial: Amor por la Naturaleza, patriotismo, apego a la tierra natal, inteligencia, impulsividad, personalidad impredecible, tendencia a los ataques de cólera y a los levantamientos súbitos, propensión a los excesos en materias de violencia, pero también a una alegría desbordada. La medicina tradicional occidental tenía a los pelirrojos por individuos de temperamento "sanguíneo", mientras que la antigua medicina Ayurveda de India los describe de tipo Pitta (relacionado con el fuego; prueba además de que el pelo rojo no era desconocido en India y que hubo pelirrojos en la migración indo-irania). Fuerza, dureza, ferocidad, carácter muy desarrollado, individualismo, temperamento, gran memoria. Esta raza sin duda es la raza de la pasión, del fuego, de la ira, del genio, de los extremos e incluso de cierta crueldad.

Una forma de ser más ruidosa y dionisiaca que los nórdicos-blancos, que es uno de los motivos por el que los españoles solemos decir que encajamos mejor con los irlandeses (con gran herencia nordico-roja) que con poblaciones de mayor aporte cultural y genético nordico-blanco y más "serias" ―como por ejemplo los ingleses, alemanes o escandinavos.

A juzgar por bastantes yacimientos y momias, y por las descripciones de los pictos escoceses (esencialmente rojos), parece que esta raza era dada a los tatuajes (incluso en la cara) y a las pinturas corporales, utilizando un pigmento azul que en Escocia era llamadowoad.

 Distribución: Esta raza tiene su núcleo más puro en Escocia y el norte de Inglaterra, relacionada con el R1b (hay más R1b en otras zonas, pero está también más mezclado en sus vías autosomales o no-directas). En España, el núcleo R1b-raza roja más puro que existe bajo el punto de vista de la antropología física, se encuentra en Navarra. El R1a no tiene un núcleo puro conocido al nivel del R1b.

Como curiosidad, la distribución y abundancia de pelirrojos podría estar vagamente relacionada con el grupo sanguíneo 0 y el Rh -, abundante en el oeste de Europa y menos abundante cuanto más al Este.

Distribución de la genética nordico-roja por países. Oscuros los países con mayor cantidad y/o pureza de genética nordico-roja. Así como la distribución de la genética nordico-blanca está bastante clara y no tiene pegas por lo general, este mapa necesita algunas explicaciones. Por un lado, hay infiltraciones rojas bastante profundas en África, comprobadas por análisis genéticos. En Camerún, por ejemplo, hay una cantidad nada desdeñable de linajes paternos R1b, aunque es obvio que, como en el caso de los sudamericanos mestizos, está extremadamente mezclado. Probablemente lo que más sorprenda es que haya genética nordico-roja en Asia Oriental, pero no es tan difícil de creer viendo las tendencias que tienen algunos de sus habitantes, especialmente los mongoles, japoneses, manchúes y koreanos, pero en general en toda la zona, a la piel clara y al sonrojamiento, así como a una estatura algo mayor que la de los tipos más "amarillos" y más del tipo "vietnamita" o "cantonés". También hemos de recordar los casos de momias pelirrojas halladas en China —que confirman la penetración europea en esa tierra— y la presencia de antiguos linajes R1a en Mongolia. Más información sobre estos asuntos en el artículo sobre Asia Central.

 Breve historia: La raza nordico-roja tendría una antigüedad de entre 50.000 y 30.000 años. Parece claro de momento que los haplogrupos R proceden de uno o varios linajes de la raza arménida, de la que mutaron y evolucionaron. Lo más probable es que las coordilleras montañosas glaciadas de Asia Central (por ejemplo, el Altai, el Hindu Kush, Tien-Shan, Pamir, Kunlun o Sayan) actuasen de barrera natural cortando la retirada hacia el Sur, y obligando a los clanes NR a permanecer confinados en una bolsa genética de clima fortísimamente hostil, aunque de buena caza.

Este es el aspecto que debió tener Asia Central durante la última glaciación. Hacia el Norte, las condiciones eran cada vez más duras hasta toparse con el manto polar. Hacia el Sur el camino estaba cortado por las montañas glaciadas. En esta bolsa intermedia pudo forjarse la raza nordico-roja. A modo orientativo, se marca en azul los yacimientos de Teshik-Tash y Okladnikov (hombre de Neandertal) y en rojo el de Denisova (hombre de Denisova).

Del haplogrupo arménido P, derivan tanto el Q como el R. Dichos linajes se originaron en Siberia-Asia Central, desde donde los Q se dirigirían al Este hasta cruzar el estrecho de Bering y colonizar América. Los R fueron al Sur y al Oeste hasta mutar a R1 y R2 (en torno a Afganistán). El R2 permanecería en India, mientras que el R1 se dividiría en R1a (hacia las estepas del suroeste de Rusia) y R1b (hacia Mesopotamia). 

El árbol filogenético sugerido de la raza nordico-roja por el Y-DNA. No es posible establecer cuál fue el primer haplogrupo nordico-rojo, aunque probablemente fue el R. De ser el P, el Q sería también nordico-rojo y su armenización y mongolización serían posteriores y debidas a mezclas. También es posible que dichos haplogrupos fuesen originariamente "pseudo-rojos". Valg considera que otro posible candidato a linaje rojo es el G. Como se ve, dejamos abierto el interrogante de si el recientemente descubierto hombre de Denisova (sur de Siberia) tuvo algo que ver en la conformación del tipo racial NR. Lo mismo se podría decir de la raza neandertal de Asia Central. Otro interrogante es el nexo antropológico-físico que hay entre los nordico-rojos y ciertas etnias del haplogrupo D (Islas Andamán, etnia ainú, Tibet, lo veremos en un artículo futuro), que sugiere un posible intercambio genético en tiempos anteriores a la formación de la raza NR.

Los R1a se expandieron por las estepas rusas y Europa del Este, engendrando sociedades pastoralistas como Yamna (o Yamnaya), Poltovka y la cultura del hacha de combate del Volga. Subsiguientemente, irán apareciendo las culturas de Sintashta-Petrovka y Andronovo. Más tarde, con las invasiones indoeuropeas, y ya con aportes tanto nordico-blancos como arménidos, se expandirán por otras zonas de Oriente Medio y el resto de Asia, asociándose hoy día a los eslavos, los iranios y los indo-iranios. El fenómeno de Seima-Turbino, pueblos que se extendieron entre Finlandia y Mongolia, que utilizaban los carros y practicaban la ganadería y la equitación y que no habían desarrollado todavía la agricultura, está asociado a este linaje.

La historia de los R1b es algo más compleja. Tras su periplo a través de todo Oriente Medio, los R1b se estancaron en Anatolia, donde no tuvieron mucho éxito (probablemente la competencia con los linajes T, E, J, ya era fuerte), de modo que cruzaron el Cáucaso y llegaron a Europa del Este y el corredor del Danubio. La Cultura de los Vasos de Embudo es probablemente una de las primeras manifestaciones de la raza NR en Europa. Los antiguos territorios de caza de las comunidades Cromagnon (salvo seguramente los de la zona bosnia-croata) estaban desiertos: la raza nordico-blanca, identificada con el hombre de Cromagnon, el horizonte arqueológico de la Cultura Magdaleniense y los haplogrupos I1, se había desplazado al Norte con el deshielo. Los R1b, pues, se multiplicaron en Centroeuropa y acabaron ocupando la bolsa franco-hispana. Posteriormente fueron colonizando toda Europa Occidental, entrando en contacto con los nordico-blancos y mezclándose con ellos.  

La teoría de los refugios glaciares, según la cual el R1b se desarrolló en el norte de España, el I en los Balcanes y el R1a en el sur de Rusia, desplazándose al Norte con la retirada de los hielos y poblando así Europa, está obsoleta. Abajo la explicación del origen y migraciones del R1b.

Click para agrandar. Fuente: Eupedia.com. Este mapa muestra el recorrido migratorio del R1b, desde sus orígenes como R1 en lo que hoy es Afganistán, hasta Europa Occidental, pasando por Irak, desempeñando sin duda un importante papel en la aparición del Neolítico (especialmente de la ganadería) y lanzando en África una migración perdida hacia el norte de Camerún, en donde algunas etnias conservan rasgos nordico-rojos verdaderamente sorprendentes. También resulta curiosa esa proyección de R1b1b1 hacia China. Valga decir también que seguramente las migraciones de R1b hacia el oeste de Europa no hayan sido exclusivamente danubianas, sino que también hayan tenido lugar por la costa mediterránea, ya por tierra o ya por navegación de cabotaje. Para explicar el recorrido del R1a, pensemos en una flecha partiendo desde la sede originaria del R1 (en naranja) y desembocando en una zona de multiplicación entre el norte del Mar Negro y el norte del Mar Caspio. Desde allí, y ya con mezcla nordico-blanca (la Arqueogenética ha demostrado la presencia de haplogrupos maternos U en la Rusia europea desde el Paleolítico), el linaje se extendería por el Oeste hasta Polonia, y por el Este a través de la estepa de Kazajstán hasta la órbita de Cachemira. Desde allí, una rama se dirigirá a Irán dando lugar a la civilización persa, mientras que otra acabará en el Indos, donde destruirá las ciudades de la civilización del Indos (principalmente haplogrupos L y R2, es decir, arménidos y nordico-rojos) y fundará la civilización védica.

Dudamos en si fueron los nordico-rojos o los nordico-blancos los que tuvieron el papel predominante en la cultura megalítica (pensemos en Stonehenge en Gran Bretaña y Carnac en Francia). Lo que está claro es que tuvieron una influencia decisiva en Francia, España, Gran Bretaña, Irlanda, Fenicia y Palestina, en Noráfrica y también, muy mezclados con arménidos, en el antiguo Egipto (ver el artículo sobre Egipto, comparar Karnak con Carnac). Pensamos que la cultura y el idioma vascos, a pesar de contar con aportes ugrofineses, podrían ser los últimos vestigios culturales de la raza roja.

Mezclada con nórdicos blancos y arménidos, la sangre nordico-roja estuvo presente en la formación de IndiaPersiaGrecia y Roma. Se encuentra su herencia en zonas tan lejanas como Siberia Oriental, Mongolia (Genghis Khan era un blanco pelirrojo alto y de ojos azules, y a día de hoy hay cantidades no desdeñables de haplogrupo R1a en Mongolia), China (momias pelirrojas, rasgos nordico-rojos residuales en muchos chinos modernos), Norteamérica (los si-te-cah, anteriores a la llegada de los posteriores "mongoloides"), Sudamérica (momias pelirrojas) e incluso la Isla de Pascua (documentada por Thor Heyerdahl). Con el tiempo, y tras mezclas, los NR tuvieron también mucho que ver en la configuración del elemento "celtíbero" y del Imperio Español, como también del Imperio Británico.

 Contexto actual: La raza nordico-roja se corresponde con el tipo humano corpulento, de baja estatura, braquicéfalo y piel colorada o rosada. Tienen fama de gentes arrojadas, muy dadas a excederse en asuntos de cólera, temperamento, arrebatos e impulsos en general. Es conocida la importante herencia que tiene la raza roja en Escocia, Irlanda, Gales e Inglaterra. En España hay mucha sangre nordico-roja, pero se encuentra bastante más diluida que en los lugares mencionados. Aun así, es muy común en España el caso de personas con reflejos rojizos en la barba. Lo mismo reza, en bastante mayor medida, para todo Próximo Oriente y Oriente Medio. Puede decirse que esta raza constituye el fundamento de las naciones de Europa Occidental que tienen herencia céltica. La órbita nordico-roja más pura se encuentra en las Islas Británicas, Noruega, Islandia en menor medida, y en los países (Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda) que acogieron a gentes procedente de estas tierras.



REFLEXIONES SOBRE LA RAZA NÓRDICA-ROJA

En los tiempos que corren, un individuo racialmente puro resulta siempre extremadamente llamativo sin importar la raza a la que pertenezca. Sin embargo, de todos, los que más destacan son sin duda los nordico-rojos puros, con su pelo naranja, su piel colorada chillona, su forma rechoncha y su aspecto incandescente. Resulta muy significativo que los hielos glaciares engendrasen una tipo humano ardiente, aquí proporcionaré algunas ideas acerca de esta raza tan singular. 


1. "La" raza nórdica por excelencia

(Nota: Valg no considera una certeza absoluta el origen nórdico de la raza roja). Es imposible situarnos en el contexto de la raza NR si no nos imaginamos el ambiente natural que habitó en sus orígenes remotos. Estamos hablando de la Asia Central (sur de Siberia o ex-repúblicas soviéticas) de la época de la glaciación de Würm, es decir, de condiciones similares a las que se dan ahora en zonas de Groenlandia, pero con el agravante de ser un entorno fuertemente continental (el Heartland geopolítico de Eurasia, el centro geográfico planetario más lejano a cualquier costa, especialmente durante la glaciación, cuando el nivel del mar era 120 metros menor que el actual). En estas condiciones, tener la más mínima mácula de eumelanina debía ser la peor de las maldiciones. Hablando en plata, ésta es una raza que hoy lo pasa mal con el calor y con el sol. Hay que destacar que la raza nordico-roja es una raza "más nórdica" que la NB. Esta variedad, o pasó más tiempo en condiciones árticas, o sus condiciones (probablemente Siberia, Asia Central) fueron más duras que las sufridas por la raza NB (Europa). Los nordico-rojos representan la selección del frío llevada a su extremo. Así, la raza nórdica blanca, en muchos sentidos, estaría "a medio camino" entre los arménidos y los NR, aunque ciertamente más cerca de estos últimos. Por ejemplo, los NB no tienen una mandíbula tan prominente, ni tampoco la frente tan vertical, ni la capacidad craneal tan alta, ni los huesos tan masivos, ni un esqueleto tan sólido, ni las cejas tan escasamente pobladas, y desde luego no una estatura tan baja. Y así como los NB están en proceso de despigmentación de eumelanina (aun son capaces de broncearse), los NR directamente son incapaces de producir eumelanina, y en cambio, tienen altísimos niveles de feomelanina.


2. Un clan reducido, diezmado y aislado

Una idea importante que tenemos acerca de esta raza es que, en su origen, debió de estar integrada por una comunidad extremadamente reducida, quizás de unos pocos cientos de individuos fuertemente cohesionados, concentrados geográficamente, acosados incesantemente por los elementos y a punto de extinguirse en muchísimas ocasiones, de tal modo que casi todo el mundo pagase el terrible tributo impuesto por el frío, unos con la muerte de su linaje y otros con una adaptación biológica permanente.

Por su constitución física actual, es razonable pensar que se pasaban gran parte del tiempo retirados en refugios-cuevas (de aquí pueden venir leyendas sobre ciudades subterráneas o Shangri-La encontradas en toda Asia Central, como Shambala o Agartha), que desarrollasen mucha fuerza bruta muscular y tuviesen una importante tradición de dureza, testarudez y enfrentarse a los elementos y a las condiciones adversas de forma constante y prolongada. Los nordico-rojos están muy bien adaptados al alpinismo.

Este acoso constante por parte del entorno debió de agudizar mucho su ingenio para manipular los medios a su disposición, preparándolos para el advenimiento de la primera tecnología. También es más que probable que la primera comunidad nordico-roja, después de su formación, no se encontrase ya jamás con individuos de otras etnias durante decenas de miles de años, de nuevo a diferencia del cromañón, que con toda seguridad entró en contacto (y sin duda en combate y en hibridación) con otras comunidades raciales, y que quizás incluso tuvo guerras entre sus propias comunidades, ya que se trataba de una raza mucho más dispersa que la nordico-roja.


3. Los males del deshielo

El fin de la glaciación debió tener un efecto increíblemente pronunciado en la raza nórdica roja. No sólo se limitó al cambio climático, sino que muchos clanes NR (especialmente los R1b) pasaron a ocupar zonas (Oriente Medio) cuyas condiciones ambientales ya diferían radicalmente de aquellas para las cuales estaban adaptados, cosa que contrasta con los nordico-blancos de la rama I1, que al menos se desplazaron al Norte. Por su vulnerabilidad al calor y al Sol, pensamos que los nordico-rojos fueron los primeros en adoptar ropas que les cubrían todo el cuerpo y hasta el rostro, así como prendas pensadas para protegerles específicamente la cabeza —por ejemplo el turbante, el velo, la boina y otros.

Asimismo, el consumo de leche y de alcohol, la posterior introducción de los cereales (un alimento muy inferior a la dieta cazadora-recolectora, cuya adopción respondió a las presiones de la superpoblación, de la escasez de recursos y/o del hambre) y la brusca subida de temperaturas (no sólo por el fin de la glaciación, sino también por el mencionado desplazamiento de estas comunidades hacia el Sur) propiciaron la aparición de la obesidad, un mal que sin duda es muy propio de la raza nordico-roja, aunque este rasgo tiende a descontrolarse con las mezclas raciales. El frío consume muchísimas calorías y esta raza estaba adaptada a un entorno netamente gélido, en el que la acumulación de una moderada cantidad de grasa le ayudaba a sobrevivir. Cuando dejó de hacer frío, todas esas calorías se quedaron sin quemar, y si añadimos los almidones, el alcohol y la mezcla racial (por no hablar del comienzo del sedentarismo), obtenemos la aparición de la obesidad. Hay que tener en cuenta que el ser humano está hecho para obtener energía principalmente a partir de la grasa. Esto es particularmente cierto en el Norte, donde la ingestión de grasa animal debía ser altísima. Cuando las féculas o almidones sustituyeron a la grasa y a los azúcares naturales (por ejemplo, miel, fruta o frutos del bosque) como principal fuente de energía, el efecto inmediato es que el cuerpo perdió la capacidad de quemar grasa. Los altos niveles de insulina (a expensas de la hormona del crecimiento, que además de rejuvenecer y desarrollar tanto esqueleto como musculatura, es una sustancia quemadora de grasa), la resistencia a la insulina (y más males relacionados con la misma, como la diabetes) y la obesidad, fueron el resultado inevitable de este mal paso, especialmente en aquellos que estaban más adaptados a quemar grasa para obtener energía.

Tampoco se puede sobreestimar lo bastante el desequilibrio psicológico producido al someter a estas gentes a temperaturas altas. Ellos, que antes se protegían del frío, ahora pasaron a protegerse del calor. Hicieron bien en ocupar Europa, pero esta raza nunca alcanzará el equilibrio y la armonía interior si no es bajo condiciones fuertemente árticas, en las que la nieve rara vez desaparezca. Canadá, Islandia, Groenlandia, el norte de Escandinavia y de Siberia, el extremo del cono sudamericano, incluso Antártida, serían actualmente las zonas más idóneas para ellos, y aun así seguramente no se acercan a las condiciones siberianas de la época glacial.


4. Medicina y alquimia corporal

Los nordico-rojos son probablemente los principales antepasados de los sistemas de yoga, magia, respiración, metafísica sexual y cultivo interior. En India, estos famosos asuntos son anteriores a la invasión indo-aria, es decir, se remontan a los señores de linaje R2 que, junto con el linaje L, protagonizaron el desarrollo de la civilización del Indos antes de la llegada de los arios (quienes eran de linaje R1a, pero ya con importantes aportes nordico-blancos y arménidos adquiridos en Europa del Este). Los nordico-rojos originarios debieron desarrollar estos métodos (especialmente el control de la respiración, la retención del aliento y la respiración celular) para generar calor interior en su entorno frío, así como para evitar que su cuerpo, por el daño a las articulaciones y por la falta de movimientos flexibles y fluidos, se agarrotase y atrofiase (en Europa, el cromañón seguramente mantuviese estas funciones en forma gracias a la intensa actividad que llevaba al cabo en su vida de forma natural, aunque tampoco se puede descartar que tuviese sus "trucos"). De esta tradición, acumulada a lo largo de decenas de milenios, ha de venir el conocimiento tan sumamente minucioso del cuerpo humano y de los resortes espirituales que evidencian religiones como el taoísmo, el hinduismo o el budismo, corrientes que tienen en Asia Central su eje.

Por el detallado conocimiento corporal que esto debió traer consigo, los nordico-rojos adquirieron importantes conocimientos de medicina, y a día de hoy manifiestan una inclinación innata hacia este tipo de saber. Esta conexión del nordico-rojo con los sistemas de "magia" tiene quizás una reminiscencia en la Europa medieval, donde las mujeres pelirrojas eran consideradas más propensas a la "brujería" que las demás.


5. La civilización y la Gran Madre

Parece una verdad bastante evidente que el periplo de los linajes R1b por Próximo Oriente tuvo un papel decisivo en la expansión del Neolítico. La superposición de un estrato social de origen nordico-rojo sobre un estrato social de origen arménido y más antiguo, pudo ser lo que dio origen a la civilización.

Un indicio que apunta en esta dirección es el santuario de Gobekli Tepe, un complejo construido por una sociedad de cazadores-recolectores en el sureste de la actual Turquía hace 11.000 años, y por tanto antes de la aparición de la agricultura. Las representaciones humanas que se han hallado allí en forma de estatuas y estatuillas, parecen representar a un pueblo eminentemente nordico-rojo, y vienen a confirmar que hubo tipos raciales NR (de la rama R1b) deambulando por Próximo Oriente antes de entrar en Europa.  

Esta estatua hallada en Gobekli Tepe, esculpida por cazadores-recolectores hace unos 11.000 años, tiene rasgos nordico-rojos, como la planooccipitalia. Se ha encontrado en el yacimiento una pequeña estatuilla de Dea Mater (la conocida Diosa Madre obesa), que también presenta rasgos nordico-rojos.

Aunque la Magna Mater o Gran Madre es un arquetipo religioso que hunde sus raíces en el Paleolítico (incluyendo el europeo), la raza NR pudo haber sido particularmente devota del arquetipo de la Madre.


6. El problema de los antepasados nordico-rojos

Del mismo modo que el hombre de Cromagnon está sin duda relacionado con la raza NB y el hombre de Neandertal con la raza arménida, sería interesante no descartar que el recientemente descubierto hombre de Denisova (sur de Siberia) o algún otro homínido centroasiático, pudiese tener algo que ver con la formación de la raza NR. Asia Central estuvo habitada por tipos humanos diferentes (hombre de Denisova, hombre de Neandertal, Homo sapiens); lo normal es que hubiese cierto grado de mestizaje entre dos o más razas. El problema de encontrar precursores de esta raza es que estamos hablando de una zona vastísima y muy escasamente poblada en la actualidad. En la densamente poblada Europa Occidental es normal descubrir yacimientos (muchos de ellos, como el de Atapuerca, por pura casualidad, al construir una línea ferroviaria), pero en Asia Central, zona inmensa, poco civilizada, mal comunicada, poco poblada, poco urbanizada (y por tanto poco excavada), plagada de inestabilidades geopolíticas y amenazas de conflicto, la cosa cambia. Además, estamos hablando de una raza probablemente fuertemente cohesionada y apelotonada, con lo cual los yacimientos deben ser muy reducidos en número. Si practicaban la incineración, cosa que no debería descartarse, el problema se agrava.

Por culpa de ello, los restos arqueológicos de los antepasados de los nordico-rojos siguen sin aparecer, pero si los investigadores dirigen sus esfuerzos hacia Siberia y Asia Central como lo hizo el equipo que descubrió al hombre de Denisova en las montañas Altai, lo más probable es que terminen dando, tarde o temprano, con restos pertenecientes a los antepasados NR. Los "Shangri-La" o yacimientos pertenecientes a esta raza deben estar entre lo que antes era el límite de los casquetes polares y la cara norte de cordilleras montañosas como el Altai, el Hindu Kush, Tien-Shan, Pamir, Kunlun, Sayan, el llamado "Escudo Kazaco" y otras. Esto nos da territorios pertenecientes principalmente a Siberia, Kazajstán, Mongolia, Xinjiang, Tayikistán y Kirguistán, y las fuentes de ríos como el Irtysh o el Ob. Podría considerarse la Sibirische Tasche (bolsa siberiana paleolítica) de la que hablaba el antropólogo E. F. von Eickstedt. La región china de Dzungaria, encajonada entre cordilleras y separada de las llanuras centroasiáticas por un estrecho paso (la puerta de Zungaria o Paso de Alatau) que en época glacial debió cerrarse, es otra posibilidad. Como en el caso de Europa, es posible que las mencionadas cordilleras actuasen de barrera natural y forzasen a los NR a permanecer en latitudes altas.

Este mapa muestra las particularidades geográficas actuales de la zona que nos ocupa. Durante el Paleolítico, en esta zona se formaron bolsas, cerradas al Norte por el casquete polar y al Sur por las numerosas cordilleras montañosas. Ello debió aprisionar a las comunidades humanas en dichas bolsas de modo similar a como sucedió en Europa, forzándolas a adaptarse al frío o perecer. Los nordico-rojos serían los supervivientes de esta alquimia evolutiva. La región de Zungaria, que debió quedar totalmente rodeada por un anillo glacial, pudo ser una de estas bolsas. 


7. Ganadería

Las zonas con más aportes raciales nordico-rojos (Irlanda, Escocia, Gales, País Vasco) tienen alta tolerancia a la lactosa, lo cual casa muy bien con la posibilidad de que fuesen la primera raza en practicar la ganadería y el pastoreo. En el País Vasco la persistencia de lactasa (mutación -13,910*T del gen MCM6) llega al 91,7%, y en Irlanda, al 96%. Las zonas con menos persistencia de lactasa de Europa son Cerdeña, Grecia y el sur de Italia. Los NR quizás desarrollaron la tolerancia a la lactosa tras incorporarla a su dieta durante mucho tiempo, o quizás ya formaba parte de su bagaje genético de algún otro modo. Hay que tener en cuenta que la persistencia de lactasa es un rasgo de neotenia (conservación de la juventud), ya que ser capaz de digerir lactasa es sin duda un rasgo infantil, y que las razas nórdicas, especialmente la roja, encajan bien en este perfil. Es interesante constatar el papel simbólico del uro y después de la vaca y del toro en culturas de influencia nordico-roja, como algunas culturas neolíticas de Próximo Oriente (como Catal Huyuk), el Indos, la civilización hindú, la persa o, sin ir más lejos, la misma España. En Asia Central, el papel es ocupado por el yak.

Desarrollo de la tolerancia a la lactosa en Europa. Se corresponde con el núcleo originario de ciertas culturas neolíticas, como la de Cerámicas de Bandas, Vasos Campaniformes (habitada por gentes braquicéfalas y de constitución esquelética pesada) o Unetice, y posteriormente de la era de los metales (Cultura de los Túmulos, Cultura de los Campos de Urnas, Hallstatt, La Téne). En estas sociedades, que se consideran antepasadas del mundo céltico-itálico, tenían gran importancia la ganadería, la minería, la metalurgia y la sal. Durante su florecimiento, los pueblos autóctonos de Europa, identificados especialmente con las comunidades escandinavas, no eran aun tolerantes a la lactosa. La alta persistencia de lactasa que manifiestan actualmente pueblos I1 como los suecos, habría sido adquirida a través del cruce con pueblos R1b.

En Asia (salvo en las estepas de Asia Central y en Tíbet y Mongolia, donde es normal beber leche de yegua, camella y yak), la intolerancia a la lactosa ronda el 50%, llegando en algunas zonas incluso al 100%. África (salvo excepciones como los saharauis y masai) y las poblaciones nativas de las Américas, tienen asimismo tasas de intolerancia a la lactosa muy altas.

En el primer neolítico de Próximo Oriente, la agricultura y la ganadería jamás aparecen juntas: la agricultura surgió en Israel y el origen de la ganadería y de las culturas pastorales se encuentra en torno a los Zagros y la Alta Mesopotamia. Posteriormente, en las primeras civilizaciones mesopotámicas, el pastoreo se distingue de la agricultura e iba asociado a los pueblos depredadores y las tradiciones de liderazgo: los "buenos reyes" se veían a sí mismos como pastores de pueblos y tribus. Esta tradición aun se percibe en el Talmud judío, en el que cultivar la tierra es visto como una ocupación baja.


8. ¿Agricultura?

Considerando el origen oriental de los nordico-rojos y algunos estudios que vinculan al R1b con la expansión de la agricultura (que no necesariamente con su origen), Valg defiende la teoría de que los NR, además de ser responsables de la ganadería, lo son también de la agricultura. Yo no comparto este punto de vista, debido a la distribución claramente étnica de la enfermedad celiaca (o celiaquis) y la intolerancia al gluten, que desarrollo en mi artículo sobre los daños dietéticos traídos por la revolución neolítica, junto con el asunto de los orígenes separados de la ganadería y de la agricultura. Los mencionados transtornos son síntoma de rechazo a los cereales, especialmente al trigo, y su frecuencia en Irlanda (al menos el 1%) y en Escocia es tan alta que en Estados Unidos se la llama con el sobrenombre de "enfermedad céltica". Después de las regiones "célticas", los mayores niveles de intolerancia a los cereales se dan en los países escandinavos. Los niveles más bajos de Europa se dan en Grecia, concretamente en Tesalia, que acogió a la primera célula neolítica de la Europa continental (yacimientos de Sesklo-Dimini) y que fue la puerta de entrada de la agricultura a nuestro continente. A la vez, tanto Grecia como el sur de Italia son las regiones europeas con mayor ocurrencia de intolerancia a la lactosa. La enfermedad celiaca va relacionada con la presencia de algunos genes DQ, especialmente con el DQ2.5. Este gen alcanza sus mayores frecuencias en el País Vasco y en Irlanda.

Otro interesante asunto es que la aptitud para procesar cereales parece estar en gran parte relacionada con la cantidad de copias del gen AMY1. La mayor cantidad culmina en poblaciones de Asia Oriental con dietas basadas en el arroz. Estas poblaciones son, a la vez, altamente intolerantes a la lactosa.

Si al principio del Neolítico la agricultura y la ganadería nunca aparecen juntas, entonces eran practicadas por pueblos distintos. Y si los NR son tolerantes a la leche pero intolerantes al cereal, considerarlos como los primeros ganaderos descartaría automáticamente aceptarlos como los primeros agricultores. Los casos de enfermedad celiaca son la punta del iceberg, implican que un porcentaje mucho mayor de la población experimenta mejoras en su salud cuando extirpa los cereales de su dieta. La obesidad a la que tienden actualmente los NR, es un claro síntoma de rechazo a la dieta moderna, fuertemente basada en almidones, grasas hidrogenadas y azúcares refinados. Que los núcleos NR más puros tengan los niveles de intolerancia al gluten y enfermedad celiaca más altos de Eurasia y las Américas, me parece en flagrante contradicción con que los NR fuesen los primeros en dedicarse al cultivo sistemático y a la consumición masiva de cereales.


9. Otras ideas

• Los nordico-rojos, al habitar probablemente una zona más fría que los nordico-blancos, también tuvieron que depender aun más fuertemente de la caza, y lo más probable es que rara vez o incluso nunca probasen alimentos de origen vegetal, estando su cuerpo perfectamente adaptado a procesar enormes cantidades de proteínas y grasas animales, procedentes de megafauna centroasiática como los mamuts o el unicornio gigante (Elasmotherium).

• Tener que cubrirse la piel para abrigarse del frío saboteó su capacidad para sintetizar vitamina D, además de hacer que la piel perdiese su funcionalidad. Para fabricarla, así como para obtener calorías para combatir al frío, debieron depender de fuentes alimenticias ricas en grasas saturadas de origen animal. La anchura del esqueleto NR es testigo del éxito de esta estrategia.

• La primera evidencia que hay de fabricación de alcohol podría remontarse a la mencionada Cultura Natufiense, en la que se recolectaban cereales, seguramente para alimentar al ganado y fabricar cerveza antes que para el consumo humano directo. Pero es posible que ya se fabricase alcohol desde el Paleolítico —dejando fermentar ciertas hierbas, miel, bayas o frutos del bosque— y en ese caso, los nordico-rojos debieron ser los mayores consumidores, de lo contrario no serían actualmente la raza más tolerante al alcohol.

• Por el tipo de ambiente frío y seco que probablemente habitaron, y por la necesidad de aspirar aire caliente y húmedo de vez en cuando para hidratar y limpiar el sistema respiratorio, los nordico-rojos pudieron ser los padres de las primeras formas de sauna, que debieron consistir simplemente en evaporar agua sobre piedras calientes, en estancias cerradas de cuevas o refugios. 



RAZA ARMÉNIDA PRÓXIMO-ORIENTAL (en adelante, raza arménida. No confundir con la denominación "armenoide", del siglo pasado, referida a un tipo racial planooccipital, braquicéfalo, de mayor estatura y corpulencia, mezclado y por tanto diferente). El tipo racial más representado entre los primitivos "EEF" (granjeros europeos tempranos) de los que habla la actual genética de poblaciones.

Individuo de la comunidad armenia de Siria. El antropólogo alemán Hans F. K. Günther nos legó ("Rassenkunden Europas") esta excepcional fotografía de un tipo que él denominó "armenoide" o "próximo-oriental" y que Valg prefiere llamar "dinárico puro". Perfil en cuña, frente huidiza y estrecha, nariz enorme, muy estrecha y de puente nasal muy alto (prácticamente a la altura de las cejas), mandíbula débil, mentón retraído, dolicocéfalo, bóveda craneal muy alta, constitución grácil. Se trata de un tipo oportunista y rapaz, también astuto, soñador, nervioso pero calculador. En Europa no se puede decir que queden arménidos tan puros como éste (ciertas zonas de los Balcanes y de Italia serían los núcleos de mayor pureza), sino individuos "armenizados" en mayor o menor grado, que somos la inmensa mayoría.

 Estatura: Media-baja.

 Constitución: Delgada, grácil. Resistencia a la escasez. Extremadamente fibroso. Vascular (venas a flor de piel).

 Ojos: Marrones, pupila mediana, poca distancia entre ojo y ojo.

 Nariz: Grande y aguileña, estrecha y de arco afilado. Como se ha dicho, una teoría es que la selección natural moldeó la nariz de esta raza con el objetivo de humedecer el seco aire del desierto antes de introducirlo en los pulmones, mientras que otra sostiene que desarrollaron grandes fosas nasales para absorber más oxígeno en el enrarecido aire de las montañas, lo cual es más probable, ya que durante la última glaciación, Próximo Oriente no era una zona desértica. La nariz grande y aguileña no es un rasgo exclusivamente semítico, sino que se debe siempre a la armenización (la nariz semítica típica es más ancha y carnosa debido a la influencia cónguida y NR). Hay que recordar que, si no fuese por la influencia de la nariz arménida aguileña, muchos habitantes "mediterráneos" del sur de Europa tendrían la nariz chata de los cónguidos. La nariz "ganchuda" de ciertos tipos viene a darse en mezclas de nordico-rojos con arménidos principalmente.

 Orejas: Grandes. Más alargadas y redondeadas que ambas razas nórdicas. Tendencia a apuntar hacia fuera.

 Dentadura: Boca pequeña, dentadura estrecha y "ondulada" (diferencias de altura entre diente y diente). Mordisco en forma de V.

 Cabello: Negro, grueso, espeso y liso-ondulado, probablemente bastante graso. El pelo rizado se corresponde con influencias negroides, por mínimas que sean. Tendencia a las entradas.

 Vello corporal: Bigote muy poblado.

 Piel: Marrón claro, aspecto limpio y uniforme. Gen MC1R activo, tendencia al bronceo.

 Cráneo: Dolicocéfalo de tipo arménido, con una curvooccipitalia más elevada y de orientación más vertical que la del nordico-blanco (se trata de la característica dolicocefalia del tipo esquelético "mediterráneo grácil"). Bóveda craneal muy alta. Cuando visto de frente o desde atrás, da la impresión de un cráneo algo puntiagudo. Esta raza ha desarrollado capacidad craneal hacia arriba y hacia atrás, y, como pasó en el caso de los neandertales, la frente huidiza encontró su contrapartida en una zona parietal voluminosa.

Los faraones egipcios Ramsés II y Seti II, a pesar de tener otras influencias raciales (por ejemplo, Ramsés era pelirrojo), son claramente de base racial arménida, y muestran, cada uno a su manera, predominios de la típica curvoocipitalia elevada de esta raza.

 Perfil del rostro: Forma de cuña con punta en la nariz, perfil "ratero" o de "tiburón", primitivesco. Proyección de las partes centrales de la cara (nariz) y retraso de las partes periféricas de la misma (barbilla, frente, pero también zonas del eje horizontal, como los pómulos y los arcos zigomáticos). Si colocásemos el rostro arménido mirando cara arriba, se acercaría a la forma de un cono con punta en la nariz. Por ello, la forma de cuña no sólo se manifiesta al ver al arménido de perfil, sino también al verlo desde arriba o desde abajo. Rostro largo cuando visto de perfil (gran distancia entre nariz y oreja).

Si observamos este perfil del ejemplo puesto y lo comparamos con los anteriores, observamos cómo el ángulo facial se ha cerrado y cómo la línea recta vertical se ha convertido en una cuña "aerodinámica". En cierto modo, esta raza hereda el prognatismo subnasal de los neandertales, pero subiendo el centro de máxima proyección frontal (la punta del ángulo) desde la dentadura hasta la punta de la nariz, convirtiéndolo en nasal. La armenización se manifiesta en el perfil en cuña, o en rasgos separados como la frente inclinada hacia atrás como una rampa, la tendencia a la nariz aguileña, el puente nasal alto, la bóveda craneal y/o la zona parietal abultadas hacia arriba, o el mentón retraído hacia atrás, como también en una mitad inferior del rostro con aspecto triangular cuando es visto de frente. El rostro de aspecto fino, "puntiagudo", "aerodinámico" y huesudo, es de herencia arménida, cosa que abunda mucho en China, donde los rasgos arménidos más característicos (como la nariz) han quedado desdibujados por la mongolización (ya que se trata de razas en cierto modo opuestas morfológicamente, que se anulan con facilidad), pero donde es patente sin embargo la mitad inferior triangular y la "finura" del rostro. Esto concuerda con el hecho de que en China el linaje paterno predominante sea el O, un haplogrupo arménido.

 Frente: Huidiza (inclinada hacia atrás).

 Mandíbula & mentón: Mandíbula fina y pequeña, con forma de triángulo invertido cuando vista de frente, en contraste con el maxilar ancho y cuadrado de las razas nórdicas. Mentón retraído y poco desarrollado.

 Otros rasgos: Rostro "aerodinámico", no solo en el eje vertical, sino también horizontal. Partes centrales del rostro proyectadas hacia adelante (con su cumbre en la nariz), partes periféricas retrasadas. Rasgos faciales afilados, puntiagudos, secos y angulosos.

 Linajes paternos (Y-DNA): F, G, H, J, K, L, M, N, O, P, Q, S, T. Las ramas LT y MS son dudosas en cuanto a su filiación racial, es posible que se trate de razas diferentes, derivadas de la arménida y aun no identificadas. Valg ha notado también una laguna en los linajes J, ya que Yemen, la zona donde estos haplogrupos alcanzan su mayor frecuencia, no se trata de una zona particularmente armenizada, y en cambio existe una influencia NR o pseudo-NR. De ser así, podríamos estar ante un posible nexo entre la raza NR y la NB.

Procedencia sugerida de los arménidos por linaje paterno. De nuevo, no sabemos cuál fue el primer haplogrupo arménido. La primera opción es que fuese el F, que se habría formado después de que los CF (proto-khoisánidos) se mezclasen con la raza neandertal del Este. Ello implicaría que todos los haplogrupos derivados del F serían arménidos, salvo los nordico-blancos, los nordico-rojos y quizás las ramas LT y MS. La segunda opción es que el F aun fuese proto-khoisánido y que la mezcla neandertal tuviese lugar sólo en una de sus ramas. Así, el GH y sus derivados serían haplogrupos aun khoisánidos o proto-khoisánidos, mientras que el IJK sería el primer haplogrupo arménido.

Este interesante mapa combina la distribución de todos los linajes J, que parecen tener su núcleo fuerte en Yemen, al suroeste de la Península Arábiga. Los J son considerados los haplogrupos semíticos por excelencia.

Aquí cada mapa se corresponde con un sublinaje diferente del haplogrupo J. Notable el segundo de la primera fila, el J1, que es el haplogrupo paterno típico de las familias sacerdotales judías Cohanim, y que tiene sus mayores concentraciones en el desierto de Sinaí, Egipto y el sur de Israel ("Judea").

Este mapa muestra la distribución del G2a, el linaje paterno al que pertenecía Stalin (G2a1a). Aunque hemos considerado al G como arménido de momento, Valg considera que podría ser khoisánido o NR. Fuente: Eupedia.com

Frecuencias de J2 en Europa y Próximo Oriente. Fuente: Eupedia.com

 Linajes maternos (mtDNA): A, B, F, I, J, N, P, Q, R, S, T, X, Y. Hay que notar que en Europa los linajes arménidos maternos son muchísimo más abundantes que los linajes arménidos paternos.

 Espiritualidad: Relacionada con la Tierra y el hogar. Culto a una vida larga y próspera. Tendencia al ascetismo. Fanatismo, intransigencia, sacrificios humanos.

 Psicología, idiosincrasia y carácter racial: Gusto por el beneficio personal inmediato, amor por lo práctico a corto plazo, gran astucia y sagacidad, calculadores, predisposición para la inteligencia materialista, el comercio, la diplomacia y la búsqueda de ventajas personales. Facilidad para intuir y prejuzgar a las personas, gran habilidad para captar las debilidades de un individuo. En entornos civilizados  multirraciales, tráfico de esclavos, trata de blancas, contrabando, piratería, comercio legal o ilegal, vocación para el "crimen organizado".

 Distribución: Esta raza, mezclada como está, es inmensamente prolífica, encontrándose en toda Europa, Noráfrica, y de Próximo Oriente hasta India, pasando por Asia Central. Sus núcleos más puros se corresponden con la órbita armenia, Siria, los Balcanes e Italia.

Distribución de la genética arménida por países. Oscuros los países con mayor cantidad y/o pureza de genética arménida. Una de las cosas que sorprenderá de este mapa es el nivel similar de armenización de Noráfrica y las naciones del sur de Europa. Sin embargo, puntualicemos: en Noráfrica la sangre arménida está mezclada principalmente con variedades negroides, mientras que en Europa está mezclada principalmente con las razas nórdicas. También se verá la penetración arménida en China. Aunque en este país (y siempre según regiones y etnias) los rasgos arménidos no se manifiesten tan patentemente (la mongolización "desdibuja" mucho los rasgos arménidos al ser bastante "opuestos"), lo cierto es que predomina el haplogrupo paterno O, que es un linaje arménido. De modo que tenemos una zona donde las vías directas paternas son arménidas, pero las contribuciones autosomales o indirectas están por supuesto plagadas de genética mongólida y, en menor medida, nordico-roja.

 Breve historia: Los arménidos se originaron hace unos 60.000 años a partir de la raza proto-khoisánida (un modelo humano primitivo procedente de África, del cual quedan pocos vivos, y menos puros). Esta raza proto-khoisánida, procedente de África oriental, de constitución extremadamente delgada y perfil facial vertical, pasó a la Península Arábiga y a Próximo Oriente, donde recibió aportes genéticos procedentes del hombre de Neandertal. Después, la mezcla debió estabilizarse, actuó la selección natural sobre ella, hubo mutaciones y cambios en sus funciones de adaptación y finalmente quedó acuñado el tipo racial arménido.

El territorio de desarrollo y expansión de la raza arménida. Están marcados los principales núcleos neandertales-orientales a modo orientativo. El más importante es el de Israel, que agrupa muchos yacimientos distintos, desplegados en un mapa más abajo. Según los linajes paternos, el CF, que era proto-khoisánido, derivó por un lado al C (dando lugar al C3 y a la raza mongólida) y por otro lado al F, dando lugar a la raza arménida y todos sus linajes, incluyendo las razas nórdicas, que seguramente descienden de ella. Los arménidos, pues, tendrían su origen en algún lugar de Próximo Oriente, probablemente en conexión con yacimientos neandertales del Mediterráneo Oriental.

La raza arménida tuvo un éxito arrollador, manifestado en la dispersión de sus linajes en innumerables ramas, y en la difusión de sus rasgos antropológico-físicos por absolutamente todos los continentes. Su diversificación fue tal que dudamos en si pudo dar lugar a la formación de otras razas (especialmente en la rama LT y MS) no identificadas.

Los arménidos se corresponden con la gran masa social de las primeras civilizaciones humanas en Próximo Oriente. Se corresponderían también con los llamados "europeos neolíticos" (los famosos "mediterráneos gráciles y dolicocéfalos" encontrados en los yacimientos agrarios), relacionados con culturas procedentes de Próximo Oriente que comenzaron a penetrar en Europa hace unos 8.000-7.000 años (por ejemplo, la de la Cerámica Cardial).

El origen del haplogrupo J2 (considerado a veces "arábido") podría ser una buena referencia para situar la Urheimat de los semitas, desde la cual los arménidos penetraron en Europa. También puede ser orientativo para situar a los semitas primigenios (el J2, después del J1, es el haplogrupo típico de los Cohanim o Cohen, una de las familias sacerdotales judías). Los minoicos y etruscos también tenían alta frecuencia de este haplogrupo.

Las mencionadas culturas neolíticas se extendieron por todo el Mediterráneo mezclándose con los nordico-rojos, y penetraron por el corredor del Danubio, que les llevó a Centroeuropa (lo que hoy son Hungría y Austria, donde entraron en contacto con los nordico-blancos y se mezclaron con ellos; también hubo este tipo de mezcla en los Balcanes). Se cree que los etruscos, los minoicos (culto al toro reminiscente de las poblaciones orientales), los fenicios y los cartagineses eran predominantemente de haplogrupos J, aunque parece que sus castas dirigentes debían estar más mezcladas con R1a y R1b (nordico-rojos), y habría cierta cantidad de E1b1b (cónguido) también. En Egipto predominaba el linaje paterno T, aunque también debían existir aportes nordico-rojos y nordico-blancos a juzgar por el aspecto de algunas momias y algunos análisis genéticos (por ejemplo, Tutankamón era R1b1b2). La civilización del Indos tenía sin duda, a juzgar por las concentraciones de linaje paterno L encontradas aun en Pakistán, zonas de India e Irán, un predominio de la raza arménida, mezclada esta vez con nordico-rojos de la rama R2.

Cráneo minoico temprano, Grecia, en torno al año 2500 AEC. Aunque es aventurado sacar composiciones raciales y este no es un especímen puro, a este cráneo se le aprecia la bóveda craneal alta, la frente huidiza, el puente nasal alto y pronunciado y la curvooccipitalia de la raza arménida.

En Noráfrica, los arménidos produjeron el tipo "moro" al mezclarse con nordico-rojos y especialmente cónguidos, que predominaron sobre ellos, mientras que cuando más al Este nos vamos, más disminuye la herencia cónguida y más aumentan otras razas como la mongólida y la austrálida. Hoy en día encontramos sangre arménida en casi toda Eurasia, el norte, este e incluso centro de África, y también en América precolombina (podemos observar en muchos nativos norteamericanos, o en ciertos relieves aztecas, narices que no tienen nada de mongólidas). 

 Contexto actual: Es extremadamente difícil encontrar arménidos puros, siendo una raza más antigua que las nórdicas, por lo que han tenido más tiempo para mezclarse. La raza arménida es la que da a los "semitas" típicos sus narices grandes y sus frentes huidizas —pero lo que entendemos por "semita" es casi siempre un individuo con más aportes nordico-rojos que arménidos.



SOBRE EL NEANDERTAL Y LA RAZA ARMÉNIDA

El hombre de Neandertal es una raza humana que surgió hace unos 230.000 años, que se "extinguió" hace unos 28.000 y que se extendió principalmente entre Europa y Oriente Medio. Los análisis genéticos del ADN mitocondrial (linaje materno) de los neandertales muestran que sus linajes estaban mucho más distanciados que los nuestros (cosa normal en una raza que duró 200.000 años, la mayor parte de los cuales los pasaron bajo duras condiciones de selección natural y aislamiento de clanes enteros). Los paleoantropólogos han identificado, como poco, tres razas neandertales (de las cuales una era pelirroja, aunque por una mutación distinta a la de la raza nordico-roja actual).

A pesar de que siempre ha estado claro que, por meras cuestiones de cronología, geografía y lógica, los neandertales habían coexistido en el tiempo con el Homo sapiens durante milenios, hasta hace muy poco, no se quería ni oír hablar sobre la posibilidad de un cruce racial que sugiriese que los humanos actuales pudiésemos tener sangre neandertal. La ciencia oficial decidió que los neandertales eran otra especie y que, incluso aunque se hubieran encontrado con el hombre moderno (algunos llegaron a afirmar ¡que jamás se vieron entre ellos siquiera, durante miles y miles de años habitando un territorio común!), al tratarse de otra especie, su descendencia habría sido estéril y no habría prosperado, con lo cual el neandertal se extinguió ―ya por el cambio climático, ya por competencia con el hombre moderno. De cuando en cuando, aparecían algunas voces que sugerían que había suficiente evidencia para considerar seriamente la posibilidad de aportes de sangre neandertal en el hombre moderno. Por ejemplo, en Lagar Velho, valle de Lapedo (Portugal) se encontraron los restos de un niño que era un híbrido Neandertal/Sapiens. Este niño fue datado en 24.500 años ―al menos tres milenios después de la fecha asumida para la extinción de los neandertales.

Valg ya notó en su día que, por cuestiones de morfología craneal, debía existir un aporte neandertal particularmente patente en los individuos de Oriente Medio, una herencia que él asociaba a la "raza dinárica". También consideraba que otras razas neandertales distintas podían estar, junto con otros tipos humanos, en la base de la raza nordico-roja y tal vez la nordico-blanca. Puesto que la Genética está avanzando a un paso tan rápido, era cuestión de tiempo que surgiesen mayores evidencias para corroborar estas voces.

Un par de mapas que representan la distribución de los neandertales. Por el gran aislamiento de las comunidades reproductivas (forzado por la geografía) y los rigores glaciales, los neandertales se diversificaron muchísimo, y se desarrollaron, como poco, tres razas bien diferenciadas. La que interesa por su relación con la raza arménida es la raza neandertal oriental, de constitución algo más grácil que el masivo tipo europeo. El yacimiento siberiano de Okladnikov tiene importancia, ya que en esa zona los neandertales tuvieron que entrar en contacto con el hombre de Denisova y seguramente también con el Homo sapiens, cosa que posiblemente tuvo mucho que ver en la conformación de la raza NR.

Ahora, gracias al análisis mitocondrial del genoma neandertal, se sabe que efectivamente, neandertales y sapiens entraron en hibridación, y que este mestizaje tuvo lugar en el Mediterráneo Oriental, cuando los "Homo sapiens" que salían de África se encontraron con grupos representantes de la presencia neandertal en Próximo Oriente, como Skhul, Kebara, Hayonim, Tabun, Qafzeh, Amud, Zuttiyeh (Israel todos), Dederiyeh (Siria), Shanidar (Irak), Kermanshah (Irán) o Karain (Turquía). También debe haber abundantes yacimientos actualmente bajo el mar, en aguas israelíes, turcas, etc. 

Los yacimientos neandertales más significativos de Próximo Oriente. Se considera que el núcleo israelí fue el epicentro del mestizaje entre los neandertales y los "hombres modernos" que salían de África.

Los neandertales, con su gran capacidad craneal, fuerza, corpulencia y adaptación a un entorno tan duro y escaso en recursos como la glaciación, estaban evolutivamente por delante de los "homo sapiens arcaicos" con los que se cruzaron —que debían de ser básicamente similares a los modernos khoisánidos (una raza negroide, seguramente la variedad humana más antigua que ha llegado a nuestros días). Como resultado de la mezcla, actualmente las poblaciones eurasiáticas suelen tener aproximadamente entre un 1 y un 4% de contribuciones genéticas neandertales. Sin dudarlo, afirmamos que estos aportes son mayores en los individuos más arménidos.

Por cuestiones de antropología física aplicada al estudio de etnias portadoras de ciertos haplogrupos, el primer linaje arménido tuvo que ser el F o el IJK (menos probablemente, el K). Por tanto, los aportes de sangre neandertal en Próximo Oriente debieron tener lugar en el período de tiempo que va desde antes de la aparición del halogrupo F hasta, como tarde, antes de la aparición del haplogrupo K, lo cual nos da un margen de 70.000-45.000 años BP. En algunos medios se le ha dado al cruce una antigüedad de 65.000 años, en otros de 60.000 años y en otros se remontan a hace 80.000 años. En Asia, el cruce tendría 45.000 años de antigüedad. Esto lo veremos con más claridad en el diagrama dedicado a los linajes paternos [6].

Sin embargo, más importante que el papel del neandertal en la formación de la raza arménida es todo lo que conlleva reconocer que el Homo sapiens se mezcló con el Homo neandertalensis. Por un lado, habría que replantearse conceptos como "especie" y "raza". Si se mezclaron con los sapiens arcaicos, los neandertales no eran una especie diferente, pero sí lo bastante como para considerarse otra raza: luego las razas existen y son aplicables al mundo moderno también. Lo mismo podríamos plantearnos con el Homo erectus y todos los pseudo-erectus que abundan tanto (el Ergaster, el Georgicus, el Pekinensis, tal vez el Antecessor y el Heidelbergensis): pueden tratarse de varias razas de la misma especie, porque no tenemos ninguna prueba para afirmar que el Homo erectus fuese una especie distinta de la nuestra. Por otro lado, si al fin se ha reconocido que hay contribuciones de homínidos al acervo genético actual, especialmente en Europa y Oriente Medio, toca hablar también de África, y de variedades humanas como los cónguidos, los pígmidos y los austrálidos. Todos descendemos de una raza pseudo-khoisánida de perfil totalmente vertical. Hemos aceptado que la angulación del perfil (por ejemplo, en la tendencia a la frente huidiza) se adquirió por mezcla con un homínido, en este caso, el neandertal. Deberíamos dirigir nuestra atención, pues, al prognatismo de las mencionadas razas negroides, y preguntarse si pudieron adquirir ese rasgo a través de una mezcolanza con otros homínidos diferentes. Este apasionante tema será tratado con más detalle en un futuro artículo dedicado al resto de razas humanas del planeta.



REFLEXIONES SOBRE LA RAZA ARMÉNIDA

Como es demasiado fácil que esta raza caiga en tópicos y malas interpretaciones, es importante proporcionar algunas pinceladas que la pongan en su sitio.


1. Hay que evitar la etiqueta "semita"

Es tentador asociar la raza arménida a los judíos, a los árabes, al judaísmo, al cristianismo, al islamismo y a los gitanos, identificándoles, pues, con corrientes que tradicionalmente obraron en contra del legado genético paleolítico acumulado en el continente europeo. Sin embargo, no debemos caer en esa simplificación. Los tres grandes credos abrahámicos intransigentes renovaron el flujo arménido hacia Europa, e irradiaron desde zonas con predominio de haplogrupos arménidos, pero no nacieron en núcleos raciales puros, sino en zonas donde la civilización llevaba más tiempo arraigada (por tanto en zonas de caos étnico), donde la influencia nordico-roja y cónguida no era poca, y donde se precisaba de credos intransigentes para unir a una masa que carecía de cohesión étnica.  


2. Sobre la aparición de la agricultura

La civilización va unida inevitablemente a la agricultura cerealista y a la sedentarización producida por ésta. El uso de granos de cereales salvajes ya está demostrado en lugares como Ohalo II, un yacimiento israelí datado en 23.000 años. Asimismo, la expansión del cultivo de arroz en China está relacionada con el haplogrupo paterno O3, un linaje arménido. Considerando que, como hemos visto antes, en Europa las frecuencias más bajas de enfermedad celiaca, intolerancia al gluten y persistencia de lactasa se dan en Grecia y el sur de Italia, me inclino a considerar la agricultura cerealista como de origen arménido. Otro factor que a mi juicio viene a apoyar esto es que actualmente los individuos más arménidos mantienen una constitución física fina a pesar de tener una dieta fuertemente cerealista, esto implica que asimilan las féculas mucho mejor que, por ejemplo, los nordico-rojos, mucho más dados a la obesidad cuando siguen el mismo tipo de dieta.

Otro hecho que viene a confirmar esta relación es que los yacimientos agrarios del primer Neolítico están protagonizados por esqueletos gráciles y dolicocéfalos, un factor claramente contrastado por la arqueología. Valg no comparte esta opinión y relaciona con los nordico-rojos tanto la agricultura como la ganadería.

Dudosamente se le puede atribuir la civilización a una raza pura, siendo un producto propio de sociedades alienadas y mezcladas genéticamente, pero es probable que el punto de inflexión en el desarrollo de la civilización tuviese lugar cuando ciertos clanes nordico-rojos entraron en contacto con comunidades mesolíticas arménidas de Próximo Oriente (por ejemplo, el Kebariense Geométrico).

Esto es un fragmento de la estela de los buitres, un famoso relieve sumerio (actual sur de Irak) esculpido en torno al año 2500 AEC para conmemorar la victoria de la ciudad-estado de Lagash sobre la de Umma. Representa a una falange de soldados avanzando sobre los cadáveres de sus enemigos. Aunque Sumeria tiene otras obras artísticas que representan a personas (concretamente de la élite social: damas, sacerdotes, etc.) de base racial claramente nordico-roja, se infiere —a juzgar por las narices y los perfiles generales de este grupo de soldados, racialmente muy homogéneo— que la gran masa popular de su civilización era de base racial arménida. También se deduce que no hay que buscar en el pasado europeo el origen de las formaciones de combate cerradas, sino en Próximo Oriente.


3. La raza arménida ha jugado un papel importante y ha estado presente en toda civilización

Puede decirse sin exagerar que la raza arménida ha estado presente en absolutamente todas las civilizaciones humanas. La gran masa de la población egipcia pertenecía al linaje arménido paterno T, e incluso los faraones, entre los cuales había aportes nórdicos patentes (abundancia de rubios y pelirrojos, linaje paterno R1b en Tutankamón), tenían armenización fuerte. En Roma, por su parte, tenemos una gran armenización (Catón el Joven, Julio César), tanta que es de suponer que en la época en la que surgió la civilización romana, hubiese en Italia individuos arménidos muy puros.

El aporte racial dominante en la casta dirigente romana era el nordico-rojo, seguido por algunos aportes nordico-blancos (más obvios en individuos como Vipsanio Agripa o César Augusto). La plebe romana debía abundar bastante más en aportes arménidos. Sin embargo, como evidencia de que la sangre arménida también estaba fuertemente representada en las clases influyentes, tenemos el busto de un patricio (izquierda) y el de Catón el Joven (derecha) —aunque hay que recordar que Catón procedía de antepasados plebeyos. Esto implica que durante aquella época debía haber arménidos bastante puros en ciertos núcleos de Italia, y que las legiones (cuya táctica de combate no era muy diferente de la falange sumeria que hemos visto más arriba) debían abundar asimismo en sangre arménida.



LA EVOLUCIÓN DE LOS LINAJES Y EL FUTURO DE LA ESPECIE HUMANA EN LA ERA DE LA GLOBALIZACIÓN

Los pueblos del mundo nos enfrentamos a una corriente que pretende crear una nivelación genética, a fin de convertir a la humanidad en un rebaño apto para ser sojuzgado por una élite plutocrática, y de subir unos puntos el cociente intelectual de las razas border-line gracias a la mezcla con razas inteligentes. Ahora, en los tiempos de la lucha por los recursos y del envenenamiento de la Tierra, del espíritu y del código genético de todas las variedades humanas, se impone la necesidad de una nueva selección y un nuevo salto evolutivo que deje obsoleto, no sólo todas las razas humanas anteriores, sino al mismo Homo sapiens como especie. Todo lo que ahora se gesta en términos de cambios y agitaciones, encontrará su sentido en el nacimiento de una nueva variedad, de la que el hombre europeo será padre. El árbol de la especie humana está listo para que de sus mejores ramas caigan los frutos maduros, cuyas semillas darán lugar a un nuevo árbol.

CLICK AQUÍ. Este diagrama muestra y resume la nueva clasificación racial bajo el punto de vista filogenético —en este caso, de la evolución de los linajes paternos. Se permite difundirlo en cualquier medio. Queda prohibido modificar su contenido. Se notará que en algunas ramas dudamos qué razas asignarles; Valg espera despejar gran parte de estas dudas mediante el estudio antropológico-físico y genético de ciertas etnias, especialmente de la región indopacífica. Muchos aspectos importantes sobre las primeras fases de la evolución serán tratados en la segunda parte de la clasificación, dedicada al resto de razas humanas. Queda pendiente encontrar imágenes de especímenes puros pertenecientes a las razas khoisánida, pígmida, cónguida y mongólida. Algunas ramas quedan por definir, por ejemplo la C2 podría corresponderse con una raza austrálida. Este diagrama se va a ir actualizando con los avances que hagamos; la fecha de última actualización viene en la esquina inferior izquierda.

La evolución sugerida de los linajes maternos bajo un punto de vista racial. Marrón claro: linajes de la raza khoisánida. Marrón oscuro: raza cónguida. Azulado: raza pígmida. Amarillo: raza mongólida. Verde: raza arménida. Rojo: raza nordico-roja. Blanco: raza nordico-blanca. El establecimiento de linajes maternos por raza es mucho más complicado que hacerlo por linajes paternos, razón por la cual este último diagrama no deja de ser una teoría meramente orientativa. Por ejemplo, la adscripción de la raza pígmida plantea muchas dudas. Debe quedar claro que la realidad de los linajes maternos dista mucho de ser tan simple como este diagrama, mucho más provisional que el anterior.



REFLEXIONES GENERALES

El tema da para mucho más, pero de momento se introducirán algunas pinceladas:


1. Los tipos raciales puros originarios presentan coherencia armónica en todos sus rasgos

Cualquier raza, en su pureza, posee una armonía que se manifiesta en la personalidad congruente de sus facciones exteriores. Los nórdicos rojos son incandescentes, colorados, corpulentos y de cabello naranja, mientras que los blancos son dorados, atléticos y rubios, los arménidos marronosos, gráciles y de cabellos negros, etc. Todo está colocado en su sitio, no hay rasgos disonantes que "desafinen" en el concierto, que se hallen en contradicción con el resto, o que parezcan estar en lucha entre ellos. Esta armonía es también interior. Sólo la mezcla entre razas perturbó este equilibrio. El primer efecto de las mezclas, por tanto, es destruir la coherencia íntegra de los rasgos raciales, y ello tiene su contrapartida en el campo psicológico y espiritual. Es obvio que las mezclas están perfectamente previstas por la Naturaleza: la misma raza arménida procede de una, pero esta mezcla posteriormente evolucionó, mutó y fue seleccionada por el entorno, en condiciones naturales y acatando las duras reglas del darwinismo, hasta estabilizarse en un tipo racial nuevo muchos milenios después. Las mezclas desordenadas propias de la civilización globalista no tienen nada que ver con este libre albedrío previsto por el orden natural.


2. La mezcla de razas es un atentado contra la biodiversidad humana y una agresión contra decenas de milenios de evolución

Cada raza es el resultado de largos y cruentos procesos de depuración, afinamiento, aislamiento, adaptación y selección natural. En tiempos en los que la vida era pura y la Naturaleza seguía su curso inalterada, cada raza caminaba su propio camino, derecha a convertirse en otra especie distinta, antes de que surgiese la civilización materialista, que pervirtió el orden natural, consumando su odio a la Naturaleza y a la humanidad, y materializando su resentimiento hacia la nobleza biológica mediante la prédica de la igualdad y la apología del mestizaje desordenado. Cruzarse con otra variedad, cuanto más lejana en la escala evolutiva peor, es una abominación y una patada a todo este trabajo de perfeccionamiento y selección natural/sexual/artificial de decenas de miles de años.


3. Las razas primitivas se sienten sexualmente atraídas por las modernas —una amenaza a la evolución

Las razas más primitivas tienen inculcado el instinto de procrear con las más modernas, lo cual se ha traducido, desde siempre, en millones y millones de violaciones y raptos de mujeres europeas [7], incluyendo la epidemia de violaciones sin precedentes sufrida hoy en día gracias a la inmigración tercermundista en Europa y Oceanía y a la "integración" forzosa en Norteamérica o Sudáfrica. Esto responde al deseo instintivo de mejorar el código genético propio sin evolución, es decir, sin el esfuerzo prolongado que supone someterse a una rígida selección natural. También responde a una sexualidad indiscriminada, desarrollada para compensar con cantidad numérica una menor calidad individual (teoría de la estrategia reproductiva r/K). Sin embargo, no lo excusa porque el código genético no se mejora con ese tipo de ataques a la biología. El cruce sólo "beneficiaría" a la raza más primitiva involucrada, mientras que la más moderna resulta rebajada: siendo las primitivas las antepasadas de las modernas, éstas sólo pueden aspirar a un retroceso de decenas de miles de años en la evolución de su código genético y a traumatizar su genoma para siempre si se cruzan con otras razas. Si a esto añadimos una mayor inocencia y despreocupación de las razas modernas (la autoconfianza en la capacidad propia relaja las defensas ante humanidades más astutas gracias a su impotencia para ir de frente), nos encontramos con una gravísima amenaza de retroceso en la evolución humana. Actualmente, al Tercer Mundo le fascina no sólo nuestras mujeres, sino nuestra historia, nuestro estilo de vida y nuestra idiosincrasia, y desea apropiárselos.

En suma, la promiscuidad de las razas primitivas (también de los individuos más disgenésicos y defectuosos de las razas modernas) es una amenaza para la integridad genética de las razas modernas, y por lo tanto para las garantías de evolución de toda la humanidad.


4. La estrogenización de las razas modernas —otra amenaza a la evolución

Es innegable que desde que el Neolítico trajo la alimentación cerealista —alimentación que tiende a difuminar el dimorfismo sexual y por tanto a borrar las diferencias entre sexos— la civilización ha arrancado al hombre cazador de la Naturaleza, de los instintos naturales y del salvajismo originario, y que eso se ha traducido en una castración de la especie. Este proceso, como es lógico, ha sido más fuerte en las zonas más civilizadas del planeta, que a largo plazo han venido a coincidir precisamente con aquellas que albergaban a las razas más capaces. Las zonas menos civilizadas, en cambio, han permanecido más cerca del estado natural, por lo que han preservado más intactos sus instintos y su autenticidad. Esta amenaza es la otra cara de la moneda del punto anterior. Por un lado, dichas sociedades están en condiciones de competir, no económica y militarmente, pero sí demográfica y socialmente, con las sociedades más civilizadas, a las que desprecian por su molicie. Por otro, las mujeres tienden a sentirse atraídas por hombres bien androgenizados y sexuados, con resabios de comportamiento cazador y guerrero. El afeminamiento de la Civilización Occidental y del hombre blanco, que viene patrocinado por las megacorporaciones multinacionales, tiene el efecto de arrojar a las mujeres de las razas modernas a las razas primitivas. La "nueva masculinidad" del blanco trabajador, del "hombre suave" (ése es un significado de gentleman), cortés y servil, es un fracaso bajo el punto de vista reproductivo-evolutivo, y el tiempo está maduro para ver un renacimiento de los instintos que la civilización le robó al cazador europeo. La diferencia que media entre éste y el europeo burgués moderno no es menor que la que media entre los toros y los bueyes, o entre un lobo y un perro faldero.

Cuando un lado de la balanza sube, el otro baja: el amansamiento de las razas modernas corre pareja al embrutecimiento y embravecimiento de las razas primitivas, que, al amparo de la ingenua y atolondrada generosidad políticamente correcta de nuestra civilización, se recluyen en guetos que son verdaderos pozos de fermentación de violencia, resentimiento e instinto. No es necesario ser un profeta para prever que de esta situación no va a salir nada bueno para Europa.


5. El aislamiento y la formación de comunidades reproductivas cerradas tiene un papel clave en la evolución

Para que una población mute y por lo tanto evolucione (porque la mutación y la selección natural son los ingredientes de la evolución), es imprescindible que su genética se estabilice y que no se mezcle con poblaciones genéticamente diferentes. Por ello, como bien saben todos los ganaderos y criadores de animales, la formación de poblaciones aisladas (es decir, de comunidades reproductivas únicas) es un escalón vital de la evolución, ya que en ellas las mutaciones se producen a un ritmo muchísimo mayor y la selección de los caracteres deseados se acuña con mayor efectividad. Bajo la criba de la selección natural, ése es el primer paso para la formación de una raza diferente. A su vez, la formación de una raza no es más que el preludio de la formación de una nueva especie.

En un futuro, cuando la genética y el estudio de las razas humanas haya florecido, o simplemente bajo la presión de nuevas circunstancias generales, se tendrán que formar nuevas comunidades reproductivas para salvar la evolución humana. Para ello, es vital aprender de aquellos que en el pasado intentaron hacer lo mismo.


6. Diversificación rima con evolución

Nunca se ha visto un árbol cuyas ramas, alcanzada cierta longitud, converjan unas en otras para volver a formar un tronco común "mestizo". Lo normal de cualquier árbol es que, a medida que crece, sus ramas se dividan y diversifiquen cada vez más. En eso consisten la vida y la evolución.  

La convergencia sólo se da si, en vez de la dirección ascendente, tomamos la descendente y operamos un retroceso de las ramas vanguardistas más cercanas al Sol: el árbol ha dejado de crecer, ahora decrece. Por tanto, la "convergencia genética", el mestizaje de linajes, actualmente patrocinado por la globalización capitalista, es una involución y un retroceso.


7. El matrimonio es una misión biológica —importancia evolutiva de la selección de pareja

Hoy en día, cuando la inmensa mayor parte de la población europea puede considerarse "mezclada", lo mínimo que podemos hacer mientras la ingeniería genética, los "bebés a la carta" y demás avances no se impongan, es elegir bien la persona con la que vayamos a tener hijos. No basta conque sea "blanca"; ha de ser compatible con nosotros en composición racial, lo cual se determina con un análisis de las facciones y, en última instancia, un análisis genético, que supera con creces las posibilidades de los arduos estudios genealógicos del pasado (como aquellos empleados por la Inquisición española o las SS nazis). Se debe seguir la antigua ley de las castas: lo similar se une a lo similar.  

Con vistas a esto, el triste matrimonio burgués monogámico de hoy, basado en el beneficio material, en la prostitución, el parasitismo, la indolencia y la domesticación, debe desaparecer a favor de la idea de que el matrimonio es, ante todo, una misión en favor de la especie y de la perfección del código genético de nuestros descendientes. La misión del matrimonio no es otra que juntar a dos seres compatibles genéticamente para engendrar niños de buena calidad genética que lleven al escalón siguiente la evolución de la especie. Allá donde no se cumpla la premisa de "el individuo no es nada, la especie lo es todo", el matrimonio no tiene sentido y no es reconocido como válido por la ley natural.


8. Es necesario regenerar la herencia genética de Occidente para evitar el colapso biológico de la humanidad

La selección de embriones, la eugenesia y la ingeniería genética podrían ser herramientas fantásticas para la regeneración de la raza blanca, pero para eso deberá superarse el oscurantismo anti-evolutivo y anti-selección-natural de los medios de comunicación, manejados por la finanza internacional ―que sólo busca corromper y hundir cualquier cosa noble y pura en el fango de un orden inferior para obtener beneficios económicos cortoplacistas. El sistema actual se regodea con la disgenesia y no quiere saber nada de perfeccionar a la especie. El anhelo del mundo moderno consiste en ganar dinero sin trabajar (esto es, beneficiándose del trabajo de otros: usura) y obtener placer de forma rápida, barata e inmediata, algo que nada tiene que ver con mejorar el código genético ni superar los límites del ser humano. Es necesario recordar que ayudar a las razas menos inteligentes sólo las ayuda a ellas, mientras que ayudar a las razas más inteligentes ayuda a todo el mundo, ya que ellas van a ser las que idearán soluciones.

Actualmente no hay nada que nos seleccione, la reproducción humana en la sociedad moderna no difiere demasiado de una masa en fermentación. A lo sumo, se puede decir que no se está seleccionando el tipo humano que le conviene a la especie, sino el que le conviene al sistema económico: una mano de obra dócil, obediente, consumista y sumisa, dotada de las cualidades que se esperan de los esclavos, los animales domésticos y el ganado. Al capitalismo usurero globalista le conviene un rebaño desarraigado, mezclado, sin identidad, rebañil, igualizado y precedible al milímetro, cuyo comportamiento pueda manipularse con facilidad. Con este fin, el actual sistema financiero-mercantilista puede verse tentado en un futuro de utilizar la ingeniería genética para manipular los parámetros naturales del comportamiento humano y su composición racial. No hay que ser un genio para entrever que todo este proceso es extremadamente peligroso, que atenta contra las leyes de evolución de la especie, y que los pueblos del mundo deben rebelarse contra las mafias parasitarias, financieras, mediáticas, comerciales y políticas que los están manteniendo en la oscuridad.


9. La creación del ser humano no está completa —las razas son el primer paso de la creación de nuevas especies

El hecho de que las razas aun puedan mezclarse entre sí y tener descendencia fértil implica que la creación de las razas (que no es más que el primer paso de la creación de nuevas especies) no está completa, y por lo tanto, la creación del ser humano está aun sin terminar. El mismo ser humano no es más que un escalón provisional hacia la creación de algo que lo supere. Las razas humanas estaban en la dirección de especiarse una a una hasta que el Neolítico inauguró una era de migraciones, que supusieron una regresión en el código genético europeo y quizás hasta una compatibilización del mismo con otras razas.

En las turbulencias venideras, nuevos mandos deberán destacarse, atraer la ciencia hacia ellos y separar el grano de la paja retomando la evolución ascendente de las razas nórdicas allá donde quedó, para operar una gran mutación en Occidente y favorecer el ascenso de una nueva variedad humana, mejor dotada y más dura e incorruptible, que complete el ciclo de la creación del hombre, convirtiendo al vetusto Homo sapiens en un modelo evolutivo tan obsoleto como lo es actualmente el Homo habilis. Puesto que la providencia espontánea ya no funciona para favorecer la evolución en un mundo artificial despojado de selección natural y sometido a las directrices totalitarias de mafias mediáticas y financieras, debe instaurarse lo que ya se ha llamado evolución consciente, un proceso guiado de mejora genética, bajo el paraguas de la eugenesia.


10. La civilización no debe existir para promover el avance de la materia, sino el avance del hombre. Importancia capital del desarrollo de la genética y del conocimiento de la salud: el desarrollo de una sociedad no se mide por su desarrollo de la materia inerte, sino por su desarrollo de la materia viva

La civilización es el producto de razas evolucionadas encontrándose bajo condiciones más propicias gracias al fin de la glaciación y la disponibilidad de mano de obra de otras razas menos evolucionadas, desarraigadas de su medio original y con escasez de recursos naturales. Debemos ser agradecidos con la Naturaleza y no aprovechar un periodo interglaciar para atacar sus premisas de existencia ni cuestionar sus caminos. Debemos, por tanto, tener presente que la civilización no debe existir para facilitar el desarrollo de la cultura, de la tecnología o del lujo, sino para favorecer el desarrollo del ser humano mismo: la evolución del código genético. Y es que la civilización depende de los genes, no viceversa, por tanto es ridículo que se vuelva contra ellos como una serpiente que se muerde la cola.

Bajo esta óptica, además, la cultura, la ciencia y la tecnología son cosas que no pueden mantenerse indefinidamente, porque dependen de la capacidad genética de una minoría de la humanidad, capacidad genética que no es ilimitada y que lleva ya miles de años degenerando y derrochándose sin parar, sin ser mimada o renovada. El hombre es un microcosmos, no puede convertirse en el esclavo de un sistema mecánico, ni debe ser reducido a un factor estadístico. Por lo tanto,la tecnología debe estar al servicio del avance del hombre, no el hombre al servicio del avance de la tecnología. Con esto en mente, la genética es sin duda alguna la rama científica que, amén de estar creciendo y avanzando en la actualidad más rápidamente que ninguna otra rama, ofrece las posibilidades más fantásticas para regenerar a la Civilización Occidental. Como toda arma de doble filo, la genética también posee un lado oscuro: permitir a la élite financiera la manipulación de la misma naturaleza humana con el objetivo de hacer que encaje a la fuerza en el molde socioeconómico que ellos deseen.


11. Conocer a las otras razas es importante

Como reflexión final que anunciará el siguiente artículo sobre este tema, se recordará que dije que en Europa también hay otros aportes aparte de los blancos, rojos y arménidos. Prestaremos atención a las demás ramas del árbol humano en un artículo futuro, y veremos hasta qué punto hay pequeñas cantidades de sangre mongoloide o negroide circulando por las venas de muchos europeos considerados perfectamente blancos e incluso "nórdicos". Este escrito es incompleto sin el que vendrá, porque en los aportes raciales en Europa no sólo entran blancos, rojos y arménidos, y hasta que sepamos distinguir aportes khoisánidos, pígmidos, cónguidos, austrálidos, mongólidos, etc., no habremos completado nuestra formación en este sentido. Todos los linajes humanos están entretejidos de tal forma que comprender la naturaleza de uno ayuda a comprender los otros.



LA PRÁCTICA EJEMPLOS EN IMÁGENES

El hecho de que estos tipos raciales apenas aparezcan en estado puro y solo lo hagan en áreas muy restringidas, puede hacer que los hechos raciales sean de difícil comprensión para todo aquel que no posea una mirada correctamente adiestrada. En efecto, la mayor parte de los europeos presenta en la actualidad lo rasgos de dos o tres ―si no más― tipos raciales y solamente un buen conocimiento antropológico, unido a una cierta intuición personal, puede ayudar a leer las estratificaciones raciales.
(Adriano Romualdi).

El análisis de rasgos no es un asunto teórico, sino práctico en el sentido visual. Es adquirir una sensibilidad racial hacia las facciones, desarrollar una suspicacia natural e instintiva, descifrar una especie de código universal encerrado en los rasgos de las personas, especialmente en los del rostro. Una persona que sepa analizar las facciones puede resultar tan orientativa como un buen análisis genético o más aun, ya que los análisis de momento no incluyen información racial.

El método a seguir para avanzar en las habilidades para analizar racialmente la fisonomía humana es fijarse en infinidad de retratos humanos y rostros cotidianos, al ser posible de individuos con una fuerte "personalidad racial", y exprimirlos al máximo. Para lograr identificar a las razas humanas, Valg estudió durante años literalmente cientos de miles de retratos de etnias del mundo entero, fijándose en rasgos heredados de familiares y en los detalles más nimios, de modo que antes de conseguir las fotografías de los especímenes puros, ya conocía exactamente los rasgos del retrato que buscaba, pues los había aislado mentalmente.

Es obvio que apenas se van a encontrar especímenes puros de las diversas razas, pero es necesario saber reconocer a las razas aunque estén diluidas.  Hay que saber identificar la frente o nariz armenizada, la fuerte barbilla de los nordico-rojos, la mirada penetrante de los nordico-blancos, la piel oscura y morro sobresalido de los cónguidos, los pómulos salientes y ojos rasgados de los mongólidos y khoisánidos, etc.

En este apartado se pondrán ejemplos "fáciles" de individuos que tienen, como he dicho antes, una fuerte personalidad racial, identificable sin demasiado esfuerzo. No son tipos raciales comunes, no son rostros de encontrar por la calle todos los días, pero por la obviedad de sus rasgos, sirven para ir iniciándose en la práctica de la nueva Antropología Física. En otros artículos futuros pondré ejemplos más comunes y, por lo tanto, más mezclados y más enrevesados de descifrar, así como individuos blancos con aportes no-"caucásicos". Quien tenga alguna foto interesante que aportar, puede mandarla al correo electrónico de este blog, y quizás sea añadida a este artículo o a algún otro artículo futuro dedicado exclusivamente al análisis racial.

Como se apreciará enseguida, no podemos decir "este individuo pertenece a X raza", sino más bien "este individuo tiene una mezcla de X, Y y Z en tales proporciones". No debemos hablar de pertenencia a una raza, sino más bien de composición racial. Siempre he pensado que una caricatura de cada raza en su pureza ayudaría mucho en el tema este del análisis racial, pues el exagerar los rasgos hace que uno se fije más en ellos.  

Resulta impresionante constatar la gran diversidad morfológica que existe entre los individuos presentados (según la idea oficial, todos ellos "caucásicos" y pertenecientes a la misma "raza blanca"), y esta biodiversidad será llevada al paroxismo cuando, en un escrito futuro, tratemos las razas no-"caucásicas". 

1- Este impresionante individuo, procedente de Dinamarca, es un NR altísimamente predominante. Sin embargo, sus ojos no están perfectamente encajados, sus arcos superciliares se han deformado por la mezcla y su cráneo, aunque ancho a la altura de las sienes, se estrecha con la altura: influencias NB y mongólida, pero muy residuales.

2- Interesante ejemplo altamente arménido, con mezcla NB. Conguización y rojización extremadamente residuales. Lo más probable es que proceda de los Balcanes o de las zonas armenias de Próximo Oriente.

3- La laureada atleta sueca Carolina Klüft (1983, 178 cm, 65 kg), es una NB de una pureza muy alta, aunque tiene una levísima armenización y rojización residual. Una nariz estrecha, poco carnosa y recta, una barbilla bien modelada pero fina, una imagen completamente dorada (apreciada mejor en la foto de arriba) y los cabellos rubio-platino nos dan la clave de su raza. Sus ojos son mezclados: las fotos de más de cerca los revelan con motas tanto grises como azul-marinas. Poca distancia entre ambos.

4- El cantante vasco Germán Lizarraga es una interesante mezcla de NR altamente predominante con poco NB, arménido y mongólido residual.

5- El ruso Alexander Godunov, un NB muy poco armenizado. Influencia NR muy leve. Algún componente extremadamente residual de otra raza.

6- Mezcla bastante neta de NB, arménido y NR, con ligero predominio del lado blanco.

7- Nariz prominente, frente huidiza, barbilla algo retraída (no mucho para tanta armenización), perfil "aerodinámico" y piel rojiza: este hombre es principalmente arménido con sangre NR y un mínimo de NB. Como observación marginal, es curioso cómo los hombres con fuerte aporte arménido tienden prácticamente siempre a dejarse bigote, ya que su morro suele ser bastante grande y la zona del bigote la tienen particularmente poblada.

8- Campesina del norte de Frisia. Predominantemente NB, con algún aporte NR. Ligerísima armenización.

9- NB muy armenizado, o arménido bastante blanquizado. Leves aportes NR.

10- Este inglés es NR, pero no perfecto (no es completamente colorado, tiende algo hacia la palidez de la piel y además tiene pecas). Observar el color azul-marino de sus ojos. Verlo de perfil podría aportar más cosas. Como influencias extremadamente residuales, tenemos mongolización, armenización y blanquización.

11- Muy arménido. Mezcla NB y NR. Posible ligerísima mongolización.

12- Esta alemana es una NB con algo de armenización (nariz), leve mongolización (ojos) y algo de rojización.

13- NR con NB, armenización muy leve y mongolización residual. Los ojos son de herencia roja (azul oscuro, pupila pequeña). Nótese que este tipo de mezcla racial se encuentra principalmente en los países de herencia anglosajona.

14- El futbolista alemán Ramelow, a pesar de que el color de su pelo es muy puro y sus rasgos bastante limpios también, tiene algo de armenización (frente, barbilla y otros rasgos). Residual influencia NR, ligerísima mongolización. Por lo demás, es un NB muy puro para hoy día.

15- Mezcla algo más difícil de desentrañar porque está más equilibrada, pero la foto es buena y se ve bien: este italiano es mezcla de NR y arménido, con menos arménido y más rojo que el ejemplo Nº 7. Poca blanquización. Su parte roja se manifiesta en el tono castaño-rojizo del pelo y de la barba, piel sonrosada con tendencia a las pecas, etc., mientras que la parte arménida está clara en su frente, en su nariz, su curvooccipitalia y, en general, en su perfil de tipo "aerodinámico".

16- Muy NR. Ojos rasgados: clara mongolización. Muy residual blanquización. No se aprecia armenización.

17- El atleta inglés Iwan Thomas. Leve rojización, visible en la mandíbula, en el mentón, en la forma de los arcos superciliares y en la tendencia a las pecas en hombros, parte superior del pecho y brazos. Armenización residual. Mongolización residual.

18- Este sueco es NR altamente predominante (mandíbula & mentón, forma de la cara, boca, ojos azul oscuro, nariz carnosa, piel rosada), pero tiene algo de influencia NB en el color de la piel, del pelo, y en el contorno de los ojos. Tipo de mezcla abundante en países anglosajones, germánicos en general y, en menor medida, eslavos.

19- Este italiano es muy arménido. Influencia NR que se manifiesta en las pecas, en la mandíbula y en una nariz de raíz algo más baja de lo que correspondería a un arménido puro.

20- El futbolista inglés Danny Clay. NR, fuerte influencia NB. Armenización muy leve, mongolización residual.

21- Muy NR, pero importante armenización, estaría bien verlo de perfil.

22- La sueca Carolina Winberg. Muy NB. Ligeras influencias NR: nótese su perfil, la frente es tan vertical que casi parece formar un ángulo invertido "negativo". La zona de la mandíbula está rojizada. Tendencia a las pecas. Ligerísima mongolización. No tiene armenización alguna.

23- Otro noruego altísimamente NR. Influencia arménida y mongólida.

24- NB con una muy obvia armenización (observar el ángulo de su perfil facial). Mongolización residual.

25- El humorista americano Darren Marlar es predominantemente NR, con aportes arménidos, NB y mongólidos.

26- El cantante británico Rhydian Roberts es muy NB, con una rojización muy leve y una mongolización aun más residual. Insólitamente, procede de Gales, una región característicamente NR. Como curiosidad, y a pesar de lo residual de su rojización, Rhydian era pelirrojo de pequeño, y el vello de su pecho sigue siendo rojizo.

27- Esta modelo sueca es una NB muy levemente rojizada y con mongolización y armenización residuales.

28- NB y NR con armenización. Posibilidad de conguización extremadamente residual. Interesante ver cómo su cabello tiende más al color NB y su barba tiende más al color NR, representa bien la desarmonía iniciada por las mezclas raciales.

29- El actor canadiense Zack Ward es predominantemente NR, con aportes NB, mongólidos y arménidos.

30- Esencialmente un NR mongolizado.

31- Este futbolista albanés es NB con NR, armenización y mongolización. Nótese surco naso-labial muy ancho y característica forma del labio superior (influencia NB).

32- Mezcla de NR y NB, con un claro predominio del elemento rojo. Posible armenización muy residual.

33- Chica de etnia kalash (norte de Pakistán). Fuertemente NB, aportes mongólidos leves. Armenización residual. Su pureza es impresionante, especialmente teniendo en cuenta la región que habita.

34- NB con algo de NR. Armenización y mongolización residuales.

35- Chris J. Evans, presentador y productor inglés de radio y TV, es un tipo racial muy llamativo. Altamente NR (no hay que dejarse confundir por el color del pelo, ya que es un rasgo aislado, y por lo demás sus cejas, patillas y seguramente barba son rojizas: otro ejemplo de incoherencia producida por la mezcla), con aportes NB, y armenización y mongolización residuales.

36- Spencer Wells, genetista y antropólogo americano. NR con NB. Poca armenización, mongolización residual.


37- Individuo altamente arménido, procedente de Kiakhta, Kurdistán. Aportes residuales NB y cónguidos.

38- NR puro.



AGRADECIMIENTOS

Éste es quizás el artículo más importante que sacaré jamás. Así que no quiero cerrarlo sin dar mis agradecimientos a aquellos que han hecho posible su publicación.

A Valg le agradezco las molestias que se ha tomado y la paciencia que ha tenido para enseñarme a mí, escéptico al principio, los avances hechos en el tema de las razas y los linajes genéticos, así como su impresionante labor diaria de investigación minuciosa de cientos de miles de fotografías e interminables datos genéticos de etnias de todo nuestro planeta, a lo largo de años enteros —un trabajo arduo y totalmente desinteresado, que redunda en beneficio de la humanidad y que estoy absolutamente seguro se le acabará reconociendo un día como es debido. Valg, que es un apasionado de la biodiversidad a todos los niveles, tiene un blog donde aporta sus notas y sus opiniones, y que recomiendo visitar para conocer su perspectiva, que no siempre coincide con la mía.

Tengo que darle un agradecimiento especial a una colaboración que no sólo me ha ayudado con los temas más peliagudos de biología, sino que además ha traducido el artículo al inglés. Ese trabajo inestimable va a dotar a la clasificación de una difusión mucho mayor, y además a partir del inglés podrá ser traducida a otros idiomas (interesan especialmente el ruso, el alemán y el francés).

Por algo de información proporcionada, doy también las gracias a Arminius, antropólogo, que ya aportó alguna interesante cita para el dossier sobre la eugenesia.

Asimismo, tengo en cuenta a las personas que han contribuido indirectamente a enriquecer nuestro conocimiento de la biodiversidad humana: fotógrafos, genetistas, modelos, informáticos y especialmente a los hombres, mujeres y niños que han llegado triunfalmente a nuestros días con su herencia genética intacta.



NOTAS

[1] La antropología física se solidificó en el Siglo XIX con la expansión de los imperios coloniales europeos, y como parte del natural interés de comprender cada raza y aprender a distinguirlas entre ellas, tanto física como psicológica y socialmente. Esta disciplina encontraría su apogeo en los nordicistas y eugenistas anglosajones y alemanes, y particularmente en Alemania durante la época nazi. Después de 1945, la antropología física pasó a ser una rama cienticica "herética", se separó de la antropología social (la cual fue totalmente tomada por el marxismo cultural, la antropología boasiana y los seguidores de la Escuela de Sociología de Frankfurt) y se incorporó a la biología como antropología biológica o bioantropología. Hoy existen bioantropólogos que abogan porque la bioantropología vuelva a formar parte de la carrera de Antropología, para ser una especialización compartida. El asunto es complejo, porque la antropología física acabaría tocando tanto factores sociales como psicológicos, biológicos, genéticos, etc.

[2] Para comprobar las advertencias lanzadas por los organismos sanitarios americanos a la gente de piel oscura (afro-americanos en especial), ver los siguientes enlaces:


Muchos americanos, particularmente afro-americanos, pueden estar sufriendo de deficiencias no reconocidas de un nutriente clave ―la vitamina D― que aumenta el riesgo de problemas óseos, dice un creciente número de científicos. (…) Un estudio federal de toda la nación encontró que quizás casi la mitad de todas las mujeres afro-americanas en edad de parir, pueden tener deficiencia de vitamina D.


¿Puede la piel oscura ser un problema de salud? Puede ―si eres una persona de piel oscura que vive lejos del Ecuador, que recibe poca exposición solar y que consume poca vitamina D. Eso describe a muchos afro-americanos y ayuda a explicar porqué los estudios encuentran que los niños y adultos afro-americanos medios tienen niveles mucho más bajos de la vitamina en la sangre que los americanos blancos. (…) El profesor de la Universidad de Boston Michael Holick, un líder en investigación de la vitamina D, dice: "Creemos que es el motivo por el que los afro-americanos desarrollan más cáncer de próstata, más cáncer de pecho y más cáncer de colon, y por el que contraen formas más agresivas de estos cánceres". (…) "Todos los americanos, pero especialmente las personas de piel oscura, deberían prestar atención a las nuevas directrices del año que viene", dice Adit Ginde, un investigador en la Escuela de Medicina de Denver de la Universidad de Colorado.

[3] La más conocida es probablemente la empresa suiza Igenea.com (aunque su test básico no es muy fiable), pero tenemos otros tests más completos donde además de los linajes paterno y materno, analizan los autosomas (que revelan muchas cosas acerca de las líneas genealógicas no-directas), como DNAtribes.comdeCODEme.com (esta página más volcada en la detección de enfermedades hereditarias) o 23andme.com (donde un análisis más detallado sonsaca porcentajes, no muy aproximados, de aportes genéticos "europeos paleolíticos", "próximo-orientales", "asiáticos", "africanos" y demás).

[4] Selección sexual implica que las presiones sociales de elección de la pareja en base a convenios tribales arreglados por los padres, o en base a criterios socioeconómicos, han sido sustituidos por la elección de la pareja en base a la atracción, que como es bien sabido, es la más viva expresión del puro criterio genético, y por tanto de la evolución de la especie. Sabiendo que las mujeres son, bajo condiciones adecuadas (es decir, en una sociedad carente de productos artificiales ni modas comerciales) verdaderas máquinas de selección genética instintiva, para que se produzca una selección sexual efectiva y capaz de modificar radicalmente una población para bien, tienen que darse dos factores:

a) Inculcar un gusto por la calidad biológica y la pureza racial ―en una palabra, por la genética en la totalidad de la población, pero muy especialmente en las mujeres.

b) (Sólo funcionaría en combinación con el punto anterior). Conceder a las parejas jóvenes en general, y a las mujeres jóvenes en particular, una mayor libertad sexual y de elección del cónyuge que la que tienen otras sociedades, para que el gusto genético masculino y el instinto selectivo femenino se manifiesten sin trabas. La consecuencia de esto es que las personas con rasgos considerados no-deseables mueren sin tener descendencia, mientras que los poseedores de rasgos deseables obtienen un gran éxito reproductivo.

La antigua Esparta es el mejor ejemplo de combinación de libertad sexual y gusto genético: los padres no tenían nada que decir en cuanto al matrimonio de sus hijos e hijas, y eran éstos los que decidían su unión según su atracción. También se permitían los "cambios de pareja" si uno de los miembros de un matrimonio era enfermo o estéril. Otro ejemplo lo constituyen los vikingos, entre los cuales no se castigaba el adulterio de una mujer si había tenido lugar con un hombre mejor que su marido. Tal técnica social tiende a mejorar el código genético de la población generación tras generación.

Esto contrasta enormemente con pueblos como los judíos, los gitanos o los árabes, en los que las uniones van decididas por consentimiento paterno y sórdidos intereses tribales, sociales y económicos, en los que hasta se consienten uniones pedófilas y/o incestuosas (eso acabó pasando en la Grecia decadente) que atentan contra la calidad genética del linaje. La consecuencia de este aberrante estado de cosas es que las razas primitivas han estado desarrollando belleza y atracción física a un ritmo mucho más lento que las razas modernas. Hoy, las razas europeas también han caído en esa lacra disgenésica que es el matrimonio socioeconómico y el materialismo. En semejante estado de cosas, una raza no evoluciona, por la sencilla razón de que los mejores ejemplares genéticos de tales sociedades tienen altísimas probabilidades de cruzarse con parejas que no están a su altura genéticamente, o bien con parejas de mayor edad, cuya semilla está menos fresca, con lo cual la descendencia siempre tenderá más a corromperse que a mejorarse. Todo ello sin hablar de una serie de factores modernos (estrogenización, contaminación, alcohol, alimentación antinatural, tabaco, medicación, sedentarismo físico, ideología oficial impuesta, programación mental de los medios de comunicación y toda una gama de hábitos cotidianos perniciosos) que erosionan aun más la calidad genética generación tras generación.

También es indudable que la mayor libertad sexual que, por tradición, había en el Norte desde siempre (libertad sexual no equivale a promiscuidad, sino a elegir a quien te plazca para tener descendencia; recordemos que entre los germanos estaba mal visto tener relaciones sexuales antes de los 20 años y que sus mujeres eran consideradas "puras" sexualmente en comparación con las romanas), ha sido utilizado por el mundo moderno para volverla en contra de esas gentes y favorecer la mezcla y la disgenesia en la población blanca ―lo cual es muy importante para el actual sistema a juzgar por su propaganda y sus medidas tan insistentes. En una sociedad sana y con buenos instintos, la libertad sexual es lo ideal, pero en una sociedad dominada por los medios de comunicación, el dinero, imágenes incesantes que dan una visión distorsionada del mundo y del ser humano, el materialismo, el hedonismo, la comodidad, la conveniencia, las modas aberrantes, los intereses socioeconómicos y la apología del mestizaje, la libertad sexual es el mayor de los venenos. Las uniones sexuales producidas bajo la presión psicológica de tales circunstancias coaccionantes distan mucho de ser espontáneas, naturales o instintivas, pareciéndose más en sus resultados a las uniones de los pueblos tercermundistas, y dando una progenie cada vez más degenerada genéticamente.

En resumen, sólo cuando la gente tiene un instinto puro se puede permitir el libre albedrío en materias de procreación. Hoy estamos lejos de tener un pueblo con ese instinto: se necesita una dictadura en la que se fomenten parejas según la herencia biológica de los individuos, y en la que la creación de hogares y familias de este tipo venga apoyada por el Estado. Como mínimo, sería necesaria la aparición de sistemas sociales e instituciones que funcionen por criterios genéticos y promuevan la recuperación y protección del legado genético de las razas humanas.

[5] Así, en el apartado de la Wikipedia dedicada a los virus, podemos leer que: "Además, desde el punto de vista de la evolución de otras especies, los virus son un medio importante de transferencia horizontal de genes, la cual incrementa la diversidad genética".

[6] Para mayor información sobre el flujo genético entre neandertales y sapiens tanto antes como después de confirmarse científicamente:  


http://www.nature.com/news/2010/100420/full/news.2010.194.html Este enlace es importante porque confirma que la mezcla se produjo esencialmente en Próximo Oriente. La info de este estudio viene a rellenar dos importantes huecos: primero, justifica los modelos craneales a medio camino entre el hombre de Neandertal y el hombre moderno encontrados en Próximo Oriente (principalmente Israel, pero también en el Magreb), y segundo, explica ciertos rasgos asociados a la raza arménida, que nació precisamente en esa zona.

http://dienekes.blogspot.com/2011/08/adaptive-archaic-admixture-in-hla-human.html Probable influencia de homínidos arcaicos en el acervo genético de las razas africanas.

[7] Hay numerosos ejemplos bastante ilustrativos, como los hunos, los mongoles, los turcos, los tártaros o el bolchevismo. Esa otra ocupación oriental que es el sionismo, se ha comportado de un modo similar en Occidente por medio de la pornografía, sus políticas sociales, la trata de blancas, el mundo de la noche, la industria de la moda, la música y la propaganda subliminal, con vistas a convertir a la mujer europea en un producto comercial y abrirla al mercado capitalista, "globalizándola". Esto responde muy bien a las ansias de las razas primitivas por esclavizar a las modernas, actuar de un modo vampírico sobre su genética y beneficiarse económicamente por el camino.

[X] Para quienes repiten el meme mediático de que "somos todos iguales", "no existen razas", "sólo existe una raza, la humana", y similares:


[X] Como muchos han sido los que han mandado fotos suyas para analizar o me lo han pedido, proporciono algunas directrices. Las fotos no pueden ser un retrato posando, deberían ser en una postura y expresión natural y relajada, una de frente, una de perfil y otra de medio perfil, y la iluminación debe ser buena.